El submarino más grande del mundo acaba de entrar en el mar Báltico, zona que los funcionarios rusos llaman ‘la piscina’ de la OTAN.

El enorme submarino Dmitry Donskoy, de la clase Typhoon, que forma parte de la Flota del Norte de Rusia apareció en el mar Báltico, ‘la piscina’ de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) según Moscú, impresionando a los europeos y turistas que pasan sus vacaciones en la costa báltica, indicó el domingo el periódico alemán Die Welt.

El sumergible, uno de los más temidos de la época de la Guerra Fría, se trasladó de la ciudad rusa de Severodvinsk al Báltico para el Día de la Armada que se celebrará el próximo 30 de julio en San Petersburgo (este de Rusia).

La longitud del gigantesco submarino ruso es de 172 metros y está blindado con misiles balísticos intercontinentales (ICBM, por sus siglas en inglés). Además, puede permanecer sumergido por períodos de hasta 120 días y está equipado con seis tubos de torpedo. Su diseño aumenta en gran medida sus posibilidades de supervivencia y es lo suficientemente espacioso como para mantener a bordo a una tripulación de 150 a 180 personas.

Según la fuente, para llegar a su destino, el enorme sumergible navegó alrededor de Escandinavia, pasó el estrecho de Gran Belt en Dinamarca bajo la atenta mirada de los soldados de un barco de la marina danesa, y después rodeó las costas de Schleswig-Holstein y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, en Alemania.