Desde julio de 2016 han tenido lugar 68 ataques militares contra escuelas de Filipinas.

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, expresó este lunes su intención de bombardear escuelas tribales a las que acusa de enseñar a los alumnos a convertirse en rebeldes comunistas.

«Salgan de ahí. Voy a bombardear a sus escuelas», dijo en una conferencia de prensa.

«Usaré las fuerzas armadas, la fuerza aérea de Filipinas… porque ustedes están operando ilegalmente y enseñando a los niños a rebelarse contra el Gobierno», añadió dirigiéndose a los rectores de estos centros.

Duterte amenaza con la ofensiva contra las escuelas dirigidas por miembros de grupo étnico lumad tras los recientes ataques de la guerrilla comunista contra las fuerzas gubernamentales, incluido un tiroteo la semana pasada que se saldó con cinco miembros de su élite presidencial heridos.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos han pedido a Duterte que retire sus amenazas. En concreto, Human Rights Watch ha advertido de que el derecho internacional humanitario «prohíbe los ataques a escuelas y otras estructuras civiles a menos que se utilicen con fines militares», agregando que acciones de esta naturaleza contra civiles son crímenes de guerra.

Desde julio de 2016 han tenido lugar 68 ataques militares contra 89 escuelas de los lumad, de acuerdo con la organización no gubernamental filipina Save Our Schools Network.

Duterte alcanzó la presidencia el año pasado tras una campaña extremadamente dura contra la criminalidad en el país que ya ha dejado al menos 7.000 muertos.

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