«Con las nuevas sanciones EEUU busca devorar las finanzas de Europa»

Fecha de publicación: 28 07 2017, 14:36

La aprobación de las nuevas sanciones antirrusas por EEUU contradice los intereses europeos y puede causar una grieta considerable en la unidad de los países occidentales. El politólogo ruso Rostislav Íshenko da su versión a Sputnik de las razones de Washington para ‘hacer la guerra’ a Bruselas y Berlín. 

El apoyo al proyecto de las sanciones ya expresado por Donald Trump no deja dudas de que el mandatario de EEUU firme la ley, escribe Íschenko.

«Así, se hace realidad la advertencia lanzada por muchos ya en 2014. En caso de superar Rusia la presión del Occidente colectivo -lo que hizo-, los recursos rusos no alimentarían las economías occidentales. Pues, no hay otras variantes que repartir los recursos existentes», afirma el autor.

EEUU, como la locomotora política, militar y financiera de Occidente, «seguramente intentará apoderarse de los recursos de la Unión Europea», vaticina el experto.

No será la primera vez que lo hace, recuerda el politólogo. Antes, Trump llamó a pagar más por la seguridad europea e invertir más en la defensa en el marco de la OTAN, lo que la UE ignoró. También, Trump trató de exportar más mercancías norteamericanas a Europa, pero logró solamente vender armas a Europa del Este. Ahora, arranca el intento más serio.

Lo más importante del nuevo lote de sanciones

«La única cosa de interés en las nuevas sanciones antirrusas es su parte energética, la que busca impedir la realización de Nord Stream 2. Sin el gas ruso, el gas de esquisto estadounidense llegará al mercado europeo», explica Íschenko.

La ‘sustitución’ del proveedor tendrá grandes repercusiones para la economía europea. No solo el gas norteamericano saldrá 1,5 o 2 veces más caro, sino también ‘el efecto dominó’ causado por el aumento de los gastos en energía, reducirá la capacidad competitiva de las empresas europeas, abriendo el camino para las mercancías de EEUU.

Con miles de millones de dólares pagados por Europa, Washington podría salvar su industria del gas de esquisto, actualmente amenazada por los bajos precios de los hidrocarburos que no muestran tendencia hacia un aumento considerable.

Las empresas gasísticas están entre los deudores más activos de los bancos estadounidenses de los últimos años, así que la bancarrota de este sector sería un golpe con consecuencias impredecibles para las finanzas de EEUU, estipula el politólogo ruso.

«Al deshacerse del barato gas ruso, las empresas estadounidenses podrían dictar los precios a los países europeos y mantener EEUU ‘a flote’ como el ‘hegemón’ global por un período más», explica Íschenko.

La UE entiende perfectamente las consecuencias, por eso reacciona de una manera más dura de lo habitual. No obstante, el consenso necesario para elaborar una postura común de respuesta sería difícil de lograr, opina el autor.

Europa del Este se orienta hacia EEUU, mientras Francia, España y Portugal no consumen el gas ruso. Los países balcánicos e Italia esperan la puesta en marcha del Turk Stream. Así, los mayores ‘perdedores’ del fracaso del Nord Stream 2 serían Alemania y Austria.

No obstante, por primera vez en varios años la UE parece estar dispuesta a enfrentarse seriamente a EEUU. Pero Trump no tiene muchas opciones: «sin asegurar un flujo de recursos a EEUU desde Europa, no podrá cumplir con su promesa de ‘hacer América grande de nuevo’ ni tampoco conservar la ‘»grandeza» heredada del expresidente Barack Obama».

«El choque entre la UE y EEUU será duro, sobre todo por parte de Washington que quiere una victoria a todo coste», opinó.

El ‘factor oculto’

La situación actual ya es bastante complicada, pero tiene un lado más a tener en cuenta, escribe el autor.

Incluso si EEUU logra frenar el proyecto del gasoducto Nord Stream 2, el gigante ruso Gazprom se mantendrá en el mercado tras la finalización del Turk Stream. Así, la tarea de Washington es aún más difícil: causar el incumplimiento de los contratos vigentes con los rusos y presentarse como la única fuente alternativa.

«Hasta la puesta en marcha de los dos gasoductos -Turk Stream y Nord Stream 2-, Rusia seguirá utilizando la red de tuberías ucraniana, pagando a Kiev unos 2.000 millones por el tránsito. Sin esta ruta, Gazprom físicamente no podrá suministrar a Europa los volúmenes contratados», explica Íschenko.

No será fácil bloquear el tránsito políticamente ya que tanto Ucrania como la UE están interesados en su continuación, pero Washington tiene otra carta a jugar aquí.

«El único modo de asegurar un bloqueo duradero del tránsito del gas ruso vía las tuberías ucranianas, es hundir a Ucrania en el caos. La falta o la debilidad de la autoridad central y la abundancia de los grupos paramilitares permitirán frenar el tránsito de una manera segura y duradera», profundizó el experto.

Así, se puede esperar acciones clandestinas de EEUU para desestabilizar Ucrania, y «seguramente van a ir disfrazadas como procesos naturales», concluyó el autor.

Comentario: La reacción de Alemania ante esta nueva serie de sanciones podría ser definitoria para la postura europea ante este ya gastado sin sentido. El Estado Profundo está tratando de presionar más y más, y este nuevo movimiento llama la atención si seguimos la linea del tiempo desde los primeros intentos de cooperación entre la UE y Rusia, que no solo detonó advertencias y amenazas no muy veladas de EEUU, sino ataques «terroristas» fabricados, demasiado sincronizados con estos intentos de cooperación como para ser aleatorios. Esto con el intento de regresar a la UE al redil demarcado por el EP y provocar más terror entre la población europea para hacerla más maleable. Otra vertiente de esta estrategia de terror, fue la amenaza del la Inteligencia británica de que entre los refugiados sirios, habían entrado aproximadamente 4000 radicales, lo que sigue alimentando el fuego del miedo y la histeria. Ahora, si EEUU tiene éxito con las sanciones, la economía europea se debilitaría y la presencia de empresas y productos estadounidenses se incrementaría, teniendo más control sobre la producción y economía europea. Parece una movida bastante astuta para poder controlar a la UE y evitar su acercamiento a Rusia.

Es una hipótesis escueta, pero todo esto parecen señales de un caldo de cultivo perfecto para una «toma de poder indirecta», muy parecido a los recuentos del libro «Confesiones de un sicario económico» de John Perkins. Parece que el Estado Profundo lo quiere todo…

¿Cuál será el siguiente movimiento de eje asiático en el tablero geopolítico?

Esperemos que el Estado Profundo se hunda cada vez más en el pensamiento deseoso, mientras desestima las consecuencias negativas de sus acciones a mediano y largo plazo. Todo esto se desarolla al alba de radicales cambios económicos que iluminan directamente a Oriente, augurándoles un futuro prometedor, si la cooperación evoluciona a alianzas estratégicas, lo que convertiría al eje asiático en una fuerza global imparable.