La Organización Internacional para las Migraciones (O.M) informó el pasado viernes que el número de migrantes muertos o desaparecidos en la frontera de EEUU con México aumentó a 231 en lo que va de año, un 38 por ciento más en comparación con el mismo período del pasado año.

“Las muertes parecen ser muchas más de centroamericanos que de mexicanos. Una vez más, al igual que en otras partes del mundo, cuanto más pobre se es más difícil será el viaje y el castigo por ser pobre recae sobre los más pobres”, explicó Joel Millman, portavoz de la OIM en una conferencia de prensa en Ginebra.

Sin embargo, las detenciones en ese cruce disminuyeron un 40 por ciento en el primer semestre, a 140.000, lo que significa que los migrantes son menos, pero toman rutas más peligrosas, explicó el portavoz.

Millman indicó que las personas que pierden la vida en su intento de cruzar provienen principalmente de Centroamérica, reseñó teleSUR.
El número de personas que han muerto ahogadas cuando buscan pasar la frontera por el río Bravo también incrementó, debido al aumento de las corrientes producto de las fuertes lluvias.