Rusia seguirá respondiendo a las sanciones impuestas por EEUU y tomará otras medidas en caso de necesidad, opina Dmitri Zhuravliov, politólogo y director general del Instituto de Problemas Regionales de Rusia.

El embajador de EEUU en Moscú, John Tefft, expresó su protesta a raíz de la exigencia de Rusia de reducir la presencia diplomática estadounidense en Rusia a 455 empleados. La portavoz de la misión diplomática de EEUU en Moscú, Maria Olson, declaró que tras recibir una notificación de las autoridades rusas, Tefft «expresó su profunda decepción y protesta».

«La protesta de Tefft solo demuestra el doble rasero [de EEUU]. Los estadounidenses creen que tienen el derecho de confiscar nuestras propiedades diplomáticas, de tomar decisiones que influyen en cierto modo en otros países a la hora de cooperar con Rusia. Pero la propia Rusia, según su lógica, no tiene derecho de tocar la propiedad diplomática estadounidense. Por lo tanto, no esperaban este paso por parte de Moscú», afirmó el politólogo.

«Se creen con el poder de hacer todo lo que quieran, mientras que los demás no pueden hacer nada con ellos», profundizó.

Según Zhuravliov, la polémica se limitará a las protestas formales.

«Quizás, habrá otras protestas no solo por parte del embajador. ¿Qué más pueden hacer? ¿Cerrar su representación diplomática? (…) Lo pueden hacer actuando de forma emocional, pero sería una enorme estupidez. No creo que suceda», señaló.

El analista agregó que Moscú solo respondió a las acciones de EEUU en cuanto a los inmuebles de la delegación rusa en el país norteamericano.

«Todavía no hemos respondido a la ley que se aprueba ahora [sobre las nuevas sanciones antirrusas]. Se podría decir que estamos enviando una señal a los estadounidenses para evitar las tonterías que están dispuestos a hacer. Responderemos a ello también. (…) Como ya fue anunciado, nuestras acciones serán asimétricas», indicó.

El 28 de julio, el Ministerio ruso de Exteriores anunció que a partir del 1 de agosto suspendía el uso por parte de la Embajada de EEUU de una casa de campo en las afueras de Moscú y de unos almacenes en una de las calles de la capital. Además, pidió limitar el número de diplomáticos estadounidenses en Rusia hasta los 455, lo que supone una reducción de la plantilla actual en unas 700 personas.

La medida se ha hecho pública tras la aprobación por parte del Congreso de EEUU de una nueva ley de sanciones contra Irán, Rusia y Corea del Norte.