La reciente prohibición de Rumanía de abrir su espacio aéreo al vuelo S7-157 ruso tenía como propósito la expulsión total de Rusia de Transnistria y Moldavia, afirman desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Transnistria.

De acuerdo a las declaraciones de un representante del Ministerio, que prefirió mantenerse en el anonimato, a Rossiyskaya Gazeta, la prohibición quiere socavar una serie de eventos festivos previamente acordados, que originalmente también suponían la participación de las fuerzas de paz de Moldavia.

Además, la prohibición muestra que Moldavia, con el apoyo activo de otros países, está fortaleciendo gradualmente la presión sobre Transnistria en todos los ámbitos, incluyendo la instalación conjunta con Ucrania de puestos fronterizos en la frontera de Transnistria y Ucrania. Al mismo tiempo, Chisinau se niega a buscar soluciones a través de la negociación.

Según la fuente, el incidente con el cierre del espacio aéreo de Rumanía para un avión civil confirma que las autoridades de Chisinau preparan la supresión de la operación de mantenimiento de paz en la región de Dniéster.

Esta situación negativa fue precedida por una serie de acciones de las autoridades de Moldavia para lograr el desequilibrio de la estructura de mantenimiento de paz, subrayan en Tiraspol.

Entre estas acciones figuran la decisión de la Corte Constitucional de Moldavia de calificar el trabajo de las fuerzas de paz rusas como ilegal, así como la reciente expulsión de un grupo de diplomáticos rusos que participaron en la Comisión Mixta de Control, el órgano de Gobierno de la operación de mantenimiento de paz.

La fuente del diario ruso también recordó la declaración del Parlamento de Moldavia que exigía la retirada de las fuerzas de paz rusas, la posición del Ministerio de Asuntos Exteriores e Integración Europea de Moldavia sobre la conducta inapropiada en las actividades previstas con motivo del 25 aniversario de la operación de mantenimiento de paz en el Dniéster, la prohibición de entrada para decenas de activistas en vísperas del evento festivo.

Estas acciones destructivas ejercen un impacto extremadamente negativo en el ambiente de un diálogo multilateral y amenazan con socavar la estabilidad y provocar nuevas tensiones, además, se trata de un serio desafío y una amenaza real para el equilibrio de poder establecido en décadas, aseguran en Tiraspol.

Por lo tanto, de acuerdo con la fuente dentro del Ministerio de Asuntos Exteriores de Transnistria, los actuales procesos demuestran la aplicación por Moldavia de una estrategia para fomentar el conflicto en el espacio regional, lo que podría tener consecuencias negativas impredecibles.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rumanía denegó el 28 de julio la entrada a su espacio aéreo a un avión que realizaba el vuelo S7-157 y en donde viajaba el vice primer ministro de Rusia, Dmitri Rogozin.