Varios senadores republicanos consideran hoy que es momento de pasar a otros temas después de los continuos fracasos sufridos en el intento de derogar la actual ley sanitaria estadounidense, conocida como Obamacare.

Los miembros de la Cámara alta regresaron al Capitolio anoche después de una semana en la que enfrentaron la derrota de tres proyectos destinados a desmontar la legislación vigente, a la cual el presidente, Donald Trump, califica de ‘pesadilla’.

A pesar de tener una mayoría de 52 escaños en el Senado de 100 miembros, el partido rojo no logró reunir los 50 votos necesarios para avalar ninguna de esas propuestas.

Tras esos golpes, el legislador Roy Blunt (Misuri) estimó ayer que es hora de continuar con otro asunto y volver al tema de la atención a la salud solo cuando tengan tiempo para avanzar más allá del momento en que se encuentran.

‘Veamos si podemos poner algunas victorias en el tablero’, agregó el senador, en momentos en los que se espera que la formación roja se concentre en otra de las grandes promesas de Trump: la reforma fiscal.

A su vez, John Thune (Dakota del Sur) manifestó que hasta que alguien no encuentre el modo de conseguir el voto número 50, la cuestión está acabada, según reportó la cadena CNN.

En tanto, el presidente del Comité de Finanzas, Orrin Hatch (Utah), cuyo panel supervisa tanto la política sanitaria como la fiscal, apuntó que se encuentra listo para enfrentar la cuestión de los impuestos.

‘Creo que estamos pasando a la reforma tributaria, pero eso no significa que no podamos hacer más de una cosa a la vez’, expresó el republicano, aunque añadió que no deberían votar nuevamente sobre la reforma de salud a menos que haya ‘una razonable posibilidad de éxito’.

Esas declaraciones se dieron luego de que durante el fin de semana Trump y el director de presupuesto de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, llamaran a los miembros del partido rojo en la Cámara alta a continuar los intentos de una normativa en la materia.

De acuerdo con este último, es política oficial de la presidencia que el Senado no celebre un sufragio sobre ningún otro asunto, ni siquiera cuestiones urgentes como la elevación del techo de la deuda, hasta valorar una nueva propuesta sobre la atención médica.

Pero el legislador John Cornyn argumento que Mulvaney no cuenta con mucha experiencia en lo relacionado con la Cámara alta. ‘Tiene un gran trabajo, debe hacerlo y dejar que nosotros hagamos el nuestro’.