Washington seguirá intentando derrocar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, aún después de las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente, opinó Ígor Psheníchnikov, jefe del Centro de las relaciones públicas del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos (RISS, por sus siglas en inglés).

«Creo que Estados Unidos agarró (a Maduro) como una piraña y no le soltará hasta que le derroque, de una manera u otra», dijo.

El experto considera que la situación en Venezuela podría evolucionar por tres caminos.

«Según el primero, los estadounidenses seguirán presionando a Maduro con las fuerzas de la oposición para que pierda los nervios y dimita, lo que para EEUU y los opositores es una opción más simple y admisible», indicó.

Otro guion, continuó, es la provocación de una guerra civil.

«Venezuela ya está al borde de una guerra civil, la situación actual puede desembocar en una confrontación armada abierta entre los seguidores de Maduro y sus oponentes, o en un golpe de Estado», reflexionó.

El experto también admite que Washington es capaz de iniciar una intervención armada en Venezuela.


«Los norteamericanos nunca preguntan cuando deciden invadir en otros países», recordó.


En cuanto a las posibles sanciones económicas de EEUU contra Venezuela, el experto señaló que las restricciones en el sector de petróleo «serán muy sensibles» para el país sudamericano.

«La persistencia de las protestas no permite que el turismo exista, así que los beneficios de las ventas del crudo son la única fuente de las ganancias en divisas, por ello estas medidas (de Washington) afectarán a todo el país, a todos los ciudadanos, sin importar sea seguidor de Maduro o su oponente», dijo.

Psheníchnikov agregó que «estas sanciones están dirigidas contra del Gobierno porque así no podrá cumplir con sus promesas fundamentales, de esta manera se cree una situación negativa en la que no funcionan los sistemas de salud y educación».

El 30 de julio, unos 8.809.320 venezolanos o el 41,53% de los inscriptos para votar acudieron a las urnas para elegir a integrantes de la Asamblea Constituyente, según el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Sin embargo, la oposición nucleada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que boicoteó la elección convocada por Maduro y llamó a la abstención, aseguró el domingo 30 que no votaron más de 12% de los empadronados.

Durante la jornada, 10 personas perdieron la vida en actos de violencia, comunicó la fiscalía general.

La embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Halley, calificó los comicios en Venezuela de «farsa electoral» que no será reconocida por Estados Unidos.

El Gobierno de Estados Unidos impuso la semana pasada sanciones a 13 altos cargos venezolanos y advirtió que tomaría medidas económicas amplias y firmes si el Gobierno de Maduro llevaba a cabo la elección constituyente, rechazada por la oposición.

Estados Unidos es el principal mercado del petróleo venezolano.