La República Popular Democrática de Corea (RPDC) rechazó hoy la campaña de presiones y sanciones en su contra promovida por Estados Unidos tras la reciente prueba del misil balístico intercontinental Hwasong-14.

En un comunicado emitido, Pyongyang ratificó el carácter autodefensivo de sus ensayos nucleares como estrategia para enfrentar las constantes amenazas de guerra y provocaciones de Estados Unidos y sus aliados.

‘Para nuestro pueblo, que ha sufrido los desastres de la guerra desatada por los yanquis, el poderoso disuasivo de guerra constituye una opción estratégica indispensable e irreversible’, puntualizó el comunicado.

El segundo lanzamiento de prueba Hwasong-14, continúa la nota, significó una gran victoria y demostró que la RPDC es una potencia nuclear de talla mundial.

Si EE.UU. continúa con su aventura militar -concluyó- le responderemos con resueltas acciones de justicia.

De acuerdo con Pyonyang, durante el mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, las maniobras y provocaciones militares contra su país llegaron al extremo, entre ellas el despliegue de portaaviones nucleares próximo a sus costas y el sistema de escudo antimisiles THAAD.

Las maniobres de Washington, la República de Corea y Japón, así como la continua realización de ejercicios militares en las costas cercanas a la península, son para Corea Democrática una muestra abierta de hostilidad y amenaza latente.

De ahí que el Gobierno realiza pruebas frecuentes en su programa de armamento nuclear, con el objetivo de verificar la defensa nacional ante posibles ataques.