La lucha contra el grupo terrorista Maute, vinculado al Estado Islámico (EI), en Marawi, sur de Filipinas, se reduce hoy sólo a dos pueblos, cuando la ofensiva entró en su día número 71.

El portavoz militar, General de Brigada Restituto Padilla, dijo que el Ejército trabaja para confirmar los informes de que el líder de la agrupación, Abdullah Maute, murió en uno de los combates.

Padilla indicó anteriormente que el líder de Abu Sayyaf, Isnilon Hapilon, el ’emir’ del sudeste asiático, designado por EI, pudo haber escapado de los enfrentamientos en Marawi y que el hermano de Abdullah, Omar, pudo haber muerto.

Un parte castrense reseñado por The Philippine Star dio cuenta de que los soldados capturaron el importante puente Mapandi, el cual conduce al distrito de negocios interior de Marawi, donde se cree que unos 40 extremistas tienen entre 80 y 100 rehenes, en su mayoría en una gran mezquita.

Según el vocero del Comando Occidental de Mindanao, Capitán Jo-Ann Petinglay, el número de terroristas de Maute que combaten a las tropas del Gobierno se redujo a alrededor de 70.

Al menos 114 soldados murieron desde que comenzaron los choques el 23 de mayo y, de acuerdo con Petinglay, la mayoría de ellos habrían muerto por las bombas antipersonales plantadas por terroristas en edificios y casas. El presidente Rodrigo Duterte fue obligado a declarar la ley marcial en Mindanao después que el grupo sitiara a Marawi.

La lucha también ha causado la muerte de decenas de civiles y cientos de terroristas.

En tanto, las autoridades precisaron que la crisis desplazó a más de 104 mil familias, residentes ahora en más de 70 centros de evacuación en Marawi.