La aprobación por parte de Polonia de la ley de descomunización, que prevé el desmantelamiento de los monumentos en memoria de los soldados soviéticos, no quedará sin respuesta, aseguraron desde el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia a Izvestia.

Según el organismo, las medidas de respuesta serán «asimétricas». De acuerdo con fuentes de los círculos diplomáticos rusos, de momento, se están barajando varias opciones, como introducir sanciones personales contra los involucrados en el desarrollo de la ley, medidas económicas y trabajar activamente en diversos foros internacionales para llamar la atención sobre este problema.

Algunos políticos rusos se han pronunciado recientemente a favor de introducir medidas «simétricas» contra Polonia. Así, el presidente del Comité de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación, Konstantín Kosachov, apuntó a que Rusia podría dejar de hacerse cargo de los monumentos de Polonia que están en territorio ruso.

En concreto, se trataría de los complejos Katín y Médnoe, donde se encuentran los monumentos dedicados a las víctimas de las represiones de Iósif Stalin. Kosachov agregó que el lugar en el que en 2010 se estrelló el avión del presidente polaco Lech Kaczynski también puede considerarse un memorial.

Anteriormente, el presidente de Polonia, Andrzej Duda, firmó las enmiendas a la ley que prohíbe la propaganda del comunismo y que prevén la demolición de varios monumentos soviéticos en el país. De acuerdo con las previsiones del Instituto de Memoria Nacional de Polonia, la ley afectará a cerca de 230 monumentos del Ejército Rojo repartidos por toda Polonia.

El experto del Instituto Ruso de Estudios Estratégicos Oleg Némenski cree que lo más racional sería responder «a nivel simbólico y de política histórica», dado que según él las acciones polacas son inmorales, pero no causan un daño directo en la política o la economía de Rusia.