Después de que el Congreso de EE.UU. aprobara nuevas sanciones contra Rusia, la Cancillería rusa decidió introducir a su vez medidas de respuesta.

Una columna de vehículos –que incluía camiones y minibuses- con matrícula diplomática ha abandonado este martes la mansión de la embajada estadounidense en Serébriany Bor, una reserva natural ubicada en el oeste de Moscú. Previamente, fueron cargados con muebles y cajas a tempranas horas de la mañana.

Respecto a las acusaciones que apuntan a la creación de obstáculos para los diplomáticos estadounidenses, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, sostiene que esto no es cierto.

Peskov apunta que los problemas surgidos tuvieron que ver con una prohibición existente en esa zona en relación a los vehículos de gran tamaño: «Pruebe a entrar con un camión GAZelle en Serébriany Bor, no se lo permitirán», explicó.