El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, admite que hay discrepancias entre él y el presidente Donald Trump sobre el acuerdo nuclear con el país persa.

En una reunión informativa mantenida el martes en el Departamento de Estado de Estados Unidos, Tillerson, aseguró que hay diferencias entre él y Trump, sobre el acuerdo nuclear con Irán, conocido oficialmente como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y urgió la necesidad de coordinar con las otras partes del pacto sellado en julio de 2015 entre Teherán y el G5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania).

“Él (Trump) y yo (Tillerson) tenemos diferentes puntos de vistas sobre cosas como el JCPOA y de cómo debemos de usarlo”, señaló la autoridad estadounidense.

El alto cargo, asimismo, subrayó que Washington podría romper con el pacto nuclear y retirarse de este, pero, añadió, que también podría permanecer en el acuerdo y “mantener a Irán responsable de sus términos”, subrayando que eso requiere que Irán actúe como un “buen vecino”.

Tillerson, al respecto, destacó que Estados Unidos no puede actuar “solo” en torno al pacto nuclear entre Teherán y el G5+1, mientras aseveró que “la mayor presión que podemos ejercer sobre Irán para cambiar su actitud (en Oriente Miedo y su programa de misiles) es una presión colectiva”.

Estas declaraciones han tenido lugar mientras, recientemente, informes en los medios de comunicación estadounidenses, revelaron que Trump, solo, “de mala gana”, acordó el mes de julio aprobar el cumplimiento del pacto nuclear con Irán bajo la condición de que su Gabinete encuentre una manera para poder salir de dicho pacto en el mes de octubre.

Aunque las partes europeas han manifestado en numerosas ocasiones su apoyo al acuerdo, Trump lo ha tachado de “desastre”. Además, su Administración ha impuesto, hasta el momento, dos rondas de sanciones al país persa so pretexto de boicotear su programa de misiles.

La República Islámica de Irán, por su parte, ha indicado varias veces que hará frente, con seriedad, al incumplimiento por parte de EE.UU. de lo acordado. También ha enfatizado que se reserva el derecho a responder de modo adecuado a la postura negativa de Washington o a sus intentos para renegociarlo.