Mientras el pueblo de Venezuela protagonizaba la épica jornada electoral de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la prensa de la derecha miraba una vez más hacia el lado de la violencia.

Los medios nacionales Venevisión, Globovisión y Televen pasaron un día de campo en el reducto del bastión de la oposición en el este de la capital; y practicaron una vez más junto a sus pares de la región y de España el terrorismo mediático que acostumbran a hacer en complacencia de los fascistas.

Para ellos el bienestar de la Patria exigido por más de ocho millones de venezolanos no ameritaba una sección, una nota en el noticiero habitual o simplemente un cintillo noticioso, por lo que su programación estaba copada en su mayoría de dibujos animados, programas de participación y las acciones nada pacíficas de la ‘resistencia’.

En tanto, tal parece que los internacionales La Razón, El Milenio, La República y La Nación ‘presagiaban’ el acto terrorista con un explosivo a distancia que cometieron grupos afines a la oposición contra miembros de la Policía Nacional Bolivariana, que intentaban despejar barricadas y disolver la guarimba.

Junto a los nacionales callaron la masiva asistencia a la fiesta electoral; la cita de jóvenes, trabajadores, amas de casa, ancianos y personas con algún tipo de discapacidad por el futuro de paz de su amada patria; pero capturaron la primera imagen: la deflagración, los guardias heridos y las motos incendiadas.

Esas instantáneas si dieron la vuelta al mundo, aunque los titulares y las notas contaron otra historia.

Simplemente mintieron y utilizaron la foto como propaganda anti constituyente: le apuntaron muertos que nunca existieron a Maduro, adujeron un supuesto baño de sangre, hablaron de un fantasmal abstencionismo y silenciaron la masiva muestra de bravura y conciencia política del pueblo venezolano.

Como notó el ministro venezolano para la Comunicación e Información, Ernesto Villegas, esos medios de la derecha en la región y España todos cometieron el mismo ‘desliz’ y en sus primeras planas.

Sospechosamente, todos publicaron la fotografía del momento exacto cuando explota el artefacto en la tristemente célebre Altamira, que ocasionó quemaduras de diversos grados a ocho policías bolivarianos, opinó el prestigioso periodista en su cuenta en la red social Twitter.

Pues como bien tuiteó Villegas, los insólitos titulares y la evidente tergiversación de la noticia es prueba de cómo ocultaron la autoría de este atentado contra las fuerzas de seguridad del Estado venezolano.

Además habla de su parcialidad con el ala extremista de la oposición venezolana y la complicidad de esos medios con el golpe de Estado, el centenar de muertos en estos 100 días de terrorismo fascista y contra la justicia.

Representa una actitud entreguista al capital, al imperio económico y financiero y es el ejemplo fehaciente de su desprecio al pueblo, a las clases más humildes y a los proyectos revolucionarios, en los cuales el ser humano y su bienestar es el centro de atención.

Pero la voz de Venezuela retumbó estruendosamente este domingo con su voto no solo por la paz de su pueblo, sino también para enchufar de esperanza a sus hermanos del mundo que luchan por un cambio progresista en sus países. Eso si no lo pudieron callar esos medios.

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