El nuevo misil balístico de Corea del Norte fue lanzado desde una ubicación muy cercana a la frontera chino-norcoreana.

Expertos en geolocalización, según informó el miércoles la página Web Quartz, encontraron la ubicación exacta desde la que fue lanzado el nuevo misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés) la semana pasada.

El resultado muestra que el lanzamiento se llevó a cabo desde las zonas montañosas de la norteña provincia de Chagang, fronteriza con China, hecho que ha preocupado sumamente a las autoridades de Pekín.

Expertos políticos citados por dicho medio insisten en que la ubicación del lanzamiento del más reciente misil balístico norcoreano —del modelo Hwasong-14— es un mensaje claro a China y demuestra el aumento de las tensiones entre Corea del Norte y su vecino norteño.

Asimismo, recuerdan, las autoridades norcoreanas se sienten sumamente defraudadas con sus contrapartes chinas debido a la decisión de China de suspender sus importaciones de carbón norcoreano y también de disminuir sus apoyos a Pyongyang.

 

Al mismo tiempo los expertos aseguran que otro importante factor que juega un papel destacado a la hora de elegir a Chagang como emplazamiento para el lanzamiento es el hecho de que a EE.UU. le resulta sumamente difícil llevar a cabo posibles ataques preventivos contra aquella zona debido a su proximidad con China (menos de 50 kilómetros).

«Si no puedes estar seguro de dónde serán lanzados los misiles, y teniendo en cuenta la cercanía con China, es difícil llevar a cabo un ataque preventivo contra el régimen norcoreano y el precio que habría que pagar por hacerlo sería muy alto», se lee en el informe de Quartz, redactado por el analista Steve Mollman.

De igual modo, la ubicación del lanzamiento demostró que Corea del Norte puede disparar sus misiles desde lugares que difieran de los habituales, hecho que ha suscitado una gran preocupación entre las autoridades estadounidenses.

Del mismo modo, otro aspecto importante ha sido la hora en la que se llevó a cabo el ensayo —a medianoche—, lo que ha creado un problema importante y difícil de ignorar en cuanto al hecho de tratar de supervisar el lanzamiento.

«Realizaron el lanzamiento desde un lugar inesperado, cerca de la frontera china, donde sería difícil llevar a cabo un ataque. Además, lo hicieron por la noche, cuando los satélites, que dependen de imágenes ópticas, son del todo inútiles», afirmó el experto estadounidense en no proliferación nuclear Jeffrey Lewis.