A recoger, limpiar y largarse. Y no se trata de los diplomáticos y funcionarios de la Embajada y Consulados norteamericanos en Rusia. Las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región de Al-Tanf, — en el sur de Siria y cerca de la frontera con Irak -, se irán y retirarán su apoyo a los grupos armados de la «oposición moderada». 

Así lo informó este martes el medio libanés Al-Ajbar, que señala que esta retirada obedece a un acuerdo al que llegaron los mandatarios de Rusia y EEUU, Vladímir Putin y Donald Trump, durante el encuentro que mantuvieron en paralelo a la cumbre del G20 en Hamburgo el pasado 8 de julio.

Según fuentes, se trata de un pacto que además obliga a EEUU a entregar a las fuerzas rusas la base militar que el país norteamericano estableció cerca de la frontera con Jordania.

Acerca de esta información, el analista militar Juan Aguilar indica que «si no es exactamente como lo expone el medio, que no es el único, es parecida. En el fondo lo que estamos viendo es una consecuencia de otros acontecimientos que están ocurriendo».

«Hay que tener en cuenta que la base de Al-Tanf, que habían ocupado fuerzas norteamericanas, y que servía de puesto de mando avanzado y de apoyo a las organizaciones de la denominada ‘oposición moderada’ que estaban concentrando allí, sólo tiene una función desde el punto de vista táctico-militar: impedir el avance del Ejército sirio en toda esa zona, y evitar que llegara, tanto a la frontera de Jordania, como a la frontera de Irak, y que sirviera así de zona de internamiento de operaciones de ofensiva en profundidad hacia los dos grandes puntos estratégicos que quedan en manos de los yihadistas, que son Al Raqa y Deir Ezzor», explica el analista.

Según Aguilar, «Deir Ezzor tiene una importancia estratégica porque es la zona donde están todos los grandes yacimientos de petróleo y gas sirio, que es fundamental para evitar la financiación del Estado Islámico y otras organizaciones terroristas».

El hecho de que varios grupos armados de la «oposición moderada» se estén pasando a engrosar las filas del Ejército sirio, estaría confirmando esta versión.

«Todos los que se rindieron a las fuerzas sirias declararon que no querían luchar contra el Ejército y se habían incorporado a Jaysh Maghawir al Thawra por el dinero que les proporcionaba EEUU», esgrimió a Sputnik un miembro de esos grupos.

Y agregó que los combatientes «esperaban el momento para rendirse».

El periodista explica que lo que ocurre, es «que la coalición internacional (liderada por EEUU), y las tropas norteamericanas y sus aliados en el terreno, al no poder impedir el avance del Ejército sirio, todo eso deja de tener sentido. Ocupar una base allí que va a estar rodeada por el Ejército sirio, las milicias libanesas, los aviones rusos, (…), empieza a ser una situación ridícula, que el mando norteamericano habrá determinado que ahí ya no pintan nada».

«La consecuencia del ‘ya no pintan nada’ es que las organizaciones del llamado ‘Ejército libre sirio’ han decidido que se han sentido traicionadas y abandonadas, y entonces sólo tienen dos salidas: o huir, si es que pueden; sumarse al Estado Islámico, — que a estas alturas es sumarse a la derrota -, o pasarse al Ejército sirio con argumentos peregrinos», observa el experto.

Mientras, al ser consultado respecto a cómo impacta en las relaciones entre ambos países, la decisión de Moscú de tomar represalias en respuesta a las sanciones estadounidenses, el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, reconoció que «están empeorando».

Y en referencia a la manera en que el Congreso de EEUU aprobó el proyecto de sanciones contra Rusia, Tillerson señaló: «Por supuesto que hace que nuestra vida sea más difícil. Ni el presidente (de EEUU, Donald Trump) ni yo estamos muy contentos».

En este sentido, Aguilar expresa que el Congreso de EEUU le está «segando la hierba debajo de los pies a Trump. Le están obligando a firmar unas sanciones a Rusia, que no solamente es que dificulten las relaciones con Rusia (…) o con China, es que además van a crear una situación tensa y mucho más delicada con la propia UE. Esto es lo que algún crítico ha comentado, ‘pegarse un tirio en el pie’. Para poner en dificultades al presidente, lo que se hace es poner en dificultades a toda la nación (EEUU). Poner en dificultades a EEUU con sus aliados tradicionales, con sus posibles contratos comerciales, a las propias empresas norteamericanas. Esto es realmente de suicida. Aquí de lo que se trata es de tumbar como sea al presidente Trump, a ‘ese advenedizo que vino aquí a darnos lecciones’ «, concluye Juan Aguilar.

De momento, EEUU levanta la banderita blanca y la hace ondear ante Rusia, en el sur de Siria.