Un buque de guerra ruso lanza misiles crucero contra posiciones de Daesh en Palmira desde el mar Mediterráneo.

Ante la propuesta parlamentaria rusa de establecer una base fija en Irán para reducir la amenaza de EE.UU. en la zona, un analista iraní explica sus pormenores.

Tras una propuesta lanzada por varios parlamentarios rusos de establecer una base militar rusa en el Golfo Pérsico de manera permanente, concretamente en Irán, el politólogo iraní Mostafa Azerian expresa los pormenores de esta insólita propuesta a la agencia rusa de noticias Sputnik, un análisis que el medio publica este sábado.

Durante una sesión parlamentaria celebrada recientemente en la Duma de Estado (Cámara baja rusa), el diputado y líder del Partido Liberal-Demócrata de Rusia, Vladimir Zhirinovski, formuló la petición de crear la Flota del Índico de la Armada rusa y agregó que Moscú necesita crear bases militares en el Golfo Pérsico y, en particular, sugirió emplazar tropas rusas en Irán.

En este contexto, Azerian afirma que la Constitución iraní prohíbe el despliegue de tropas extranjeras en Irán o la creación de bases militares extranjeras en su territorio; no obstante, aclara que ante una necesidad urgente que afecte a sus intereses en cuanto a seguridad nacional se refiere, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional del país persa puede permitir que un país amigo y aliado use las bases militares iraníes.

Cabe recordar que en el verano boreal de 2016, Irán permitió a la Aviación rusa utilizar la base de Hamadán para bombardear posiciones de los terroristas del EIIL (Daesh, en árabe) en Siria.

Por ello, el experto opina que, en caso necesario, Teherán puede volver a permitir el uso de sus bases aéreas con tal de que las Fuerzas Aeroespaciales rusas puedan realizar bombardeos contra los radicales takfiríes, sin embargo, deja bien claro que la presencia permanente de bases rusas en el territorio persa es una cuestión muy controvertida.

Aunque después puntualiza que “hay que analizar este asunto (despliegue de base militar rusa) desde el punto de vista estratégico. Incluso después de la disolución de la URSS (Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas) la única potencia justa en la escena internacional que contrarresta a la política despótica y expansionista de Estados Unidos es Rusia”.

Asimismo, el politólogo destaca que Washington busca por todos los medios socavar la influencia rusa en la escena internacional, tanto si es por imposición de sanciones, como si lo es por crear diferentes crisis cercanas a las fronteras rusas, aunque enfatiza que EE.UU. no ha conseguido mucho en este sentido.

Es evidente que ante estas condiciones adversas en su contra, Rusia tiene pleno derecho a tomar medidas preventivas, precisa Azerian, para luego subrayar que Moscú tiene derecho a desplegar sus propios sistemas de defensa antiaérea y antimisiles, así como también crear bases militares en cooperación con sus países aliados con tal de contener la amenaza estadounidense.

A mediados del pasado mes de julio la Duma rusa ratificó el protocolo del acuerdo ruso-sirio sobre el despliegue del grupo aéreo de las Fuerzas Armadas rusas en el territorio de Siria.