Serbia nunca más permitirá acciones criminales contra su gente ni sufrimientos en sus espacios étnicos, aseguró hoy el presidente, Aleksandar Vucic, al conmemorarse el 22 aniversario de la expulsión de sus connacionales del territorio de Croacia.
El masivo acto, celebrado en la localidad de Veternik, cerca de Novi Sad, segunda ciudad en importancia del país, rindió homenaje a los más de 220 mil serbios de Krajina y otras localidades de Croacia expulsados por el ejército y la policía de ese país los días 4 y 5 de agosto de 1995, con el respaldo del pacto militar de la OTAN.

La operación, bajo el código de Oluja (Tormenta) está catalogada como la mayor limpieza étnica en Europa tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y como consecuencia de ella murieron más de dos mil personas, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, y aún continúan las pesquisas por más de 900 desaparecidos, según datos oficiales.

Vucic recordó que entonces los serbios perdieron varios centenares de aldeas, ciudades, miles de casas construidas con sus propias manos durante siglos, se destruyeron 13 mil objetos industriales, 78 iglesias, cementerios y 29 museos resultaron saqueados, entre otros crímenes.

Al mismo tiempo expresó su orgullo por la manera pacífica y digna en que la población rememora esos hechos, sin deseos de venganza ni frases estridentes y agresivas, después de haber sido recibidos en territorio serbio y reconstruido sus vidas con amor y tesón.

Resaltó que es relevante poseer la capacidad de perdonar, pero remarcó que el pueblo serbio no puede permitirse olvidar y por eso nunca más sufrirá una tormenta como aquella, calificada de verdadero pogromo.

Añadió que el país desea la paz y el futuro, pero no permitirá a nadie una humillación y hoy cuenta con la fuerza necesaria para defender a su pueblo.

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa Serbia, Irinej, después de oficiar una liturgia, puso énfasis en el hecho de que el crimen no vino de fuera, fue cometido por cristianos contra cristianos, que hablan prácticamente la misma lengua y profesan una fe muy parecida y se preguntó cómo fue posible desplegar tanto odio y derramamiento de sangre.

Exhortó a los miles de reunidos a tener el don del perdón, pero nunca el del olvido, porque lo que se olvida puede repetirse, advirtió.

El presidente de la República Srpska, Milorad Dodik, deploró en su alocución los actos de celebración oficial hoy en Croacia de lo que denominan Día de la Victoria y Agradecimiento de la Patria y Día del Veterano y recordó que aún hoy nadie fue condenado por esos hechos.

También habló Branka Maksimovic, una joven recién graduada de Ingeniería, quien llegó de niña con sus padres hasta Veternik, una localidad que brindó refugio a miles de los expulsados de sus casas y sus tierras.

Asistieron al acto la primera ministra de Serbia, Ana Brnabic; la presidenta de la Asamblea Nacional (Parlamento) Maja Gojkovic, así como el Gabinete de Gobierno en pleno.