EEUU es capaz de realizar un ataque nuclear repentino contra Rusia, advierte el vice jefe del Departamento Central de Operaciones del Estado Mayor ruso, el teniente general Víctor Poznijir, citado por Dmitri Litovkin, autor de un artículo para Zvezda.

De acuerdo con el militar, la existencia de bases de defensa antimisiles estadounidenses en Europa, así como la presencia de sus buques en los mares y océanos cercanos al territorio ruso, implican la capacidad de realizar un posible ataque nuclear repentino.

Poznijir ha hecho estas declaraciones cuando se ha conocido que EEUU tiene intención de retirarse del Tratado de eliminación de misiles de alcance medio y corto (Tratado INF, por sus siglas en inglés), firmado por Moscú y Washington en 1987.

El Congreso de Estados Unidos está preparando una serie de proyectos de ley que le permita retirarse unilateralmente del Tratado y modernizar su potencial ofensivo.

El pretexto para suspender o reformular el INF por parte de los estadounidenses fue la supuesta violación de sus disposiciones por Rusia. Según los analistas estadounidenses, el alcance de los nuevos misiles de crucero rusos R-500 supuestamente superó los 2.500 km, rango inaceptable para los misiles ubicados en tierra, tal y como recoge el INF.

No obstante, Washington es incapaz de presentar pruebas de la supuesta violación del tratado por parte de Rusia. Moscú, a su vez, siempre rechazó estas acusaciones.

Mientras tanto, la retirada de Washington del INF permitiría a EEUU desplegar misiles de corto y medio alcance en Europa, concretamente en Polonia, Rumanía y los países bálticos, opina el profesor de la Academia de las Ciencias Militares Vadim Koziulin.

Esto le permitiría controlar toda la parte europea de Rusia hasta los Urales. Los misiles serían capaces de alcanzar sus blancos en unos minutos. Este hecho encaja perfectamente con el concepto estadounidense de ‘ataque global inmediato’, un ataque masivo de misiles con el uso de sistemas terrestres y marítimos, capaces de desarmar cualquier país del mundo en menos de 60 minutos.

Sin embargo, el experto considera que el inicio de una guerra nuclear es poco probable. Washington entiende que la destrucción de la parte europea de Rusia no le traería la victoria. El principal potencial nuclear del país eslavo se encuentra en los Urales, en Siberia, y es posible destruir estos objetivos solo desde el Ártico, pero la entrada de barcos estadounidenses en esa zona se ve por ahora bloqueada debido al despliegue de nuevas bases militares rusas.

Al mismo tiempo, la retirada del INF le daría a Washington la posibilidad de ejercer una presión adicional sobre Rusia, que se vería obligada a reaccionar y buscar una forma de respuesta asimétrica para igualar el equilibrio de fuerzas.

En un contexto de sanciones económicas y bajos precios del petróleo, esto podría ser una herramienta muy eficaz para dañar económicamente al enemigo, algo que conduciría directamente a una nueva Guerra Fría.

Las ambiciones de Washington sacrifican a Europa, donde se encuentran sus bases militares, sus armas nucleares y donde se desplegarán los misiles de medio alcance en caso de que se consume la retirada de EEUU del INF, concluye el autor.

Etiquetas: ; ;