La prisión preventiva del expresidente peruano Ollanta Humala y su esposa, por 18 meses, sienta un precedente grave que puede afectar a otros políticos bajo sospecha, como él, de haber recibido fondos de la empresa brasileña Odebrecht.

Así lo expresó el director del área de radio del Instituto de Defensa Legal (IDL), Glatzer Tuesta, uno de los muchos juristas críticos de la medida dictada el 14 de julio pasado contra el exmandatario y su cónyuge, Nadine Heredia.

Esa crítica considera injustificada la medida, al margen de que la pareja pueda ser culpable o no del cargo de lavado de activos, pues el juicio en su contra ni siquiera ha sido iniciado, luego de tres años de pesquisas que comenzaron sobre Heredia.

Tuesta señaló que uno de las argumentos invocados por un tribunal de apelaciones la semana pasada para ratificar la prisión preventiva, es que la pareja integraba una organización criminal internacional, por haber recibido aportes electorales de Odebrecht.

El jurista y comunicador añadió que, como en el caso de Humala, hay anotaciones del expresidente de la empresa, Marcelo Odebrecht, que mencionarían al expresidente Alan García y a la dirigente neoliberal Keiko Fujimori como receptores de fondos, lo que ambos, como Humala, niegan rotundamente.

El portal de investigación periodística Convoca, que integra una red internacional que investiga el caso Odebrecht, señaló que la existencia de esa información fue confirmada por la fiscalía brasileña y el enlace peruano para la colaboración bilateral, Alonso Peña Cabrera, confirmó la versión y anotó que falta que la empresa brinde los detalles

También hay declaraciones genéricas de Odebrecht, en el sentido que la compañía financiaba siempre a varios candidatos con opción de triunfo, como Fujimori en 2011 y 2016.

Tuesta agregó otras analogías para concluir en que el Ministerio Público tendría que abrir una investigación a García y Fujimori, como lo hizo con los Humala y tendría que aplicarles en su momento la prisión preventiva, pues por haber recibido fondos de Odebrecht también tendrían el agravante de integrar ‘una organización criminal’.

El fiscal Peña declaró por otra parte que no puede descartarse que otros políticos peruanos hayan recibido fondos de Odebrecht y hay más ejecutivos de la empresa que han declarado en Brasil sobre operaciones de la empresa en Perú.

Según el analista Gustavo Espinoza, al margen de que Humala sea o no culpables, el trato excepcionalmente duro que le aplica la justicia, al encarcelarlo sin juicio y por razones cuestionables, es una venganza política.

La venganza, según el comentarista, se debe a que en 2011 derrotó electoralmente a la derecha dura y como gobernante mantuvo algunas posiciones ajenas a esta, en especial en política exterior.

En similar situación que Humala está el expresidente neoliberal Alejandro Toledo, acusado directamente por Odebrecht de recibir un soborno de 20 millones de dólares a cambio de un contrato para una carretera de la costa peruana a Brasil. También, como Humala, García y Fujimori, lo niega.

Toledo se encuentra en condición de prófugo en Estados Unidos, y un juez resolvió hoy un segundo pedido a ese país para su extradición, esta vez por el delito de colusión, incriminación que se agrega a la primera, por lavado de activos.

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