Las relaciones entre las autoridades civiles y militares pakistaníes continúan deteriorándose de forma acelerada, advirtió hoy un centro de estudios de esta nación asiática.

Según el último informe del Instituto de Pakistán para el Desarrollo Legislativo y la Transparencia (Pildat), la disputa podría ’empeorar aún más en los próximos días’.

Tras su descalificación como primer ministro, Nawaz Sharif lanzó varios comentarios contra el estamento castrense, mientras, el jefe del Ejército, Qamar Javed Bajwa, defendió ‘el imperio de la ley’, destaca el texto, divulgado en la página web de Pildat.

‘Creo que las relaciones entre militares y civiles van de mal en peor y podrían crear situaciones de crisis en los próximos días’, advirtió el presidente del foro, Ahmed Bilal Mehboob.

A ello se suman las diferencias entre las partes sobre las relaciones de Pakistán con la India y Afganistán, subrayó.

Pildat destaca que el Comité de Seguridad Nacional se reúne como promedio dos veces al año, pero en los últimos tres meses celebraron otros tantos encuentros.

Las fuerzas armadas pakistaníes tienen una gran influencia en la política nacional, dado su poder, prestigio y alcance, que le llevó en el pasado a derrocar a varios gobiernos y a dirigir el país.

El último de los generales que encabezó el ejecutivo fue Pervez Musharraf, quien precisamente dio un golpe de Estado a Nawaz Sharif en 1999.