El exoficial de alto rango de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. Emile Nakhle.

La desastrosa consecuencia de la invasión estadounidense a Irak sería un juego de niños en comparación con lo que pasaría en una agresión militar a Irán.

Es la advertencia lanzada el miércoles por el exoficial de alto rango de la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés) Emile Nakhleh, mediante una carta escrita en el portal Lobelog en la que critica las ansias del presidente de EE.UU., Donald Trump, y sus partidarios iranófobos por romper con el pacto nuclear iraní conocido internacionalmente como el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés), para así invadir militarmente al país persa.

Así pues el autor lamenta el hecho de que, al parecer, el presidente de EE.UU. no haya tomado nota de la desastrosa invasión del expresidente estadounidense George W.Bush a Irak, ya que este ignoró las continuas advertencias que le hicieron los servicios de Inteligencia norteamericanos sobre las dinámicas tribales posteriores a la invasión y el cambio de régimen en el país árabe.

Es más, en primer lugar, Irán no es Irak, señala Nakhleh, porque Irak, como país, fue creado por los británicos después de la I Guerra Mundial.

Al contrario, continúa, Irán, que emergió como un Estado-nación moderno a principios del siglo XVI, tiene una gran población, una cultura rica y orgullosa, y un Ejército sofisticado y comprometido. De ahí que si Trump decidiera invadir Irán, el Ejército estadounidense no podría darse el lujo de propinar fácilmente una paliza como la que le dio a un ejército que tuvo que defender a un líder concreto y a su partido baasista, dado que los militares iraníes y el pueblo lucharían por Irán, independientemente de la naturaleza de su régimen, subraya Nakhleh.

“Si los Estados Unidos emprendieran otra guerra equivocada contra otro país musulmán, hundiendo a nuestro país en otro conflicto abierto en el Oriente Medio para satisfacer las presiones de Arabia Saudí, Israel y los fabricantes de armas estadounidenses, harían que Irak pareciera un juego de niños”, advierte.

Hace una semana que Trump promulgó nuevas sanciones que apuntan, entre otros, al programa iraní de misiles, a pesar de que él mismo, días antes, ratificó el cumplimiento de Teherán de sus compromisos pactados en el acuerdo nuclear. Irán asegura que esa nueva muestra de hostilidad estadounidense viola los artículos 26, 28 y 29 del acuerdo, además de asegurar que no tiene las manos atadas ante las sanciones de la Casa Blanca y que tiene una “amplia gama de opciones” para responder a los actos subversivos de EE.UU. contra el pacto.