Mientras ciertos sectores panameños aplauden la próxima visita al país del vicepresidente estadounidense Mike Pence, otros creen ver en ella la señal de un eventual retorno de la presencia militar norteña en Panamá.

‘El tema de seguridad creo que será el centro de la agenda de trabajo’, dijo Isabel De Saint Malo, canciller istmeña, quien confirmó a la prensa la visita, la de más alto nivel a la región desde la llegada de la nueva administración estadounidense a la Casa Blanca.

Durante el encuentro también se tratarán otros temas de la agenda bilateral como la economía y la cooperación, añadió, además de visitar las nuevas esclusas del Canal de Panamá, según la fuente.

Pence concluirá aquí, el 17 de agosto próximo, una gira latinoamericana que lo llevará desde el domingo venidero a Colombia, Argentina y Chile, aunque al anunciarla dijo que su objetivo era ‘seguir construyendo sobre el buen trabajo que se está haciendo’ en la Conferencia para la Prosperidad y la Seguridad en Centroamérica.

Pero el único país de esa subregión que visitará será Panamá, mientras la citada reunión celebrada en Miami, en junio pasado, fue para analizar la situación del llamado Triángulo Norte, integrado por El Salvador, Honduras y Guatemala.

La gira de Pence fue precedida de las declaraciones de Michael Pompeo, director de la estadunidense Agencia Central de Inteligencia, en las que reconoció la participación de Estados Unidos en las acciones contra el gobierno de Venezuela, con la asistncia de México y Colombia.

Esta visita, pactada en junio pasado en Washington durante un encuentro del presidente panameño Juan Carlos Varela y su homólogo estadounidense Donald Trump, podría abrir el camino para reinstaurar a los militares norteños en áreas del Canal, advirtieron entonces firmantes de un comunicado sobre el tema.

Luchadores sociales, intelectuales y líderes de opinión expresaron en el documento que la solución a la defensa contra el terrorismo, ‘bajo ninguna circunstancia implica el establecimiento en nuestro territorio de fuerzas militares de Estados Unidos, ni de ningún otro país’.

Múltiples declaraciones y análisis en los medios de prensa alertaron de la posible manipulación bajo la filosofía del miedo, y que las verdaderas intenciones serían reinstalar alguna base militar o rescatar el antiguo proyecto del Centro Multilateral Antidrogas.

Sobre el tema, el ex militar Rubén Darío Paredes declaró que la publicación en Estados Unidos sobre presuntos terroristas que atacarían al Canal, tal vez es una maniobra para fertilizar el terreno a Trump para proponer rehabilitar algunas de las antiguas instalaciones castrenses de la vía acuática.