El gobierno neoliberal de Argentina encabezado por el presidente Mauricio Macri está en estos días bajo una intensa presión interna y exterior debido al incremento de la pobreza en el país sudamericano y la violenta represión de las fuerzas policiales contra la población mapuche.

Miles de personas marcharon en Buenos Aires desde la iglesia de San Cayetano hasta Plaza de Mayo para reclamar empleos y la aplicación de programas contra el hambre, que se extiende entre los sectores más desfavorecidos de la población por las políticas impuestas por el ejecutivo desde hace un año y medio.

De acuerdo con los organizadores de la protesta, el gobierno de Macri dejó ya en la pobreza a dos millones de personas mientras incrementó los privilegios para los grandes empresarios, que pagan cada vez menos impuestos y aumentan sus ganancias a costa del Estado.

Cálculos conservadores indican que el 60 por ciento de los niños no tienen satisfechas sus necesidades básicas de alimentación, salud y escuela como consecuencia de la privatización de los servicios básicos.

Los participantes en la marcha también se sumaron al reclamo por la aparición con vida del joven Santiago Maldonado, de quien testigos aseguran que hace siete días fue rodeado y golpeado por la policía y luego subido a una camioneta con rumbo desconocido en la comunidad mapuche en el Lof en Resistencia de Cushamen, del departamento de Chubut.

Maldonado es oriundo de Buenos Aires, pero hace varios años se trasladó a la región mapuche para apoyarlos en su lucha por mantener sus territorios, ocupados por terratenientes y empresas transnacionales.

De acuerdo con las denuncias, aproximadamente un centenar de efectivos de la Gendarmería, fuerza de la que es responsable la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, irrumpió con extrema violencia en el lugar donde se encontraban varias personas, entre ellas niños.

Fernando Jones Huala, vocero del movimiento mapuche, dijo que los agentes dispararon balas de goma, golpearon a las mujeres y las encerraron junto a los niños en una caseta de seguridad y después incendiaron sus pertenencias, incluyendo los juguetes y la ropa de los infantes.

El gobierno ha tratado de minimizar los hechos y niega tener detenido a Maldonado. Incluso el secretario de Derechos Humanos acusó por la violencia a las víctimas, en tanto el periodista del grupo Clarín, Jorge Lanata, escribió sobre “una guerrilla mapuche”, sin presentar ninguna prueba.

El Comité de la ONU contra la desaparición forzada exigió al gobierno de Macri “adoptar una estrategia integral” para localizar a Santiago Maldonado y el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, reclamó al presidente y a la ministra de Seguridad la aparición del joven.

Pobreza, inseguridad, represión y ahora desaparecidos, es el saldo del cambio prometido a la población por el presidente Macri, que está llevando a su país a los oscuros años 80 del siglo pasado.

Por: Guillermo Alvarado