Kulsoom Nawaz tiene hoy la misión de la gubernamental Liga Musulmana de Pakistán-N (PML-N) de reconquistar el escaño parlamentario dejado por su esposo, Nawaz Sharif, quien renunció el pasado mes como primer ministro por un escándalo de corrupción.

Asif Kirmani, abogado del político, anunció a periodistas que los documentos para la candidatura de Kulsoom fueron presentados a las autoridades electorales.

Esta decisión pone fin a varios días de especulación en esta nación musulmana sobre el futuro del gobierno.

Diversos medios de prensa estimaron que el puesto legislativo podría ser disputado por el jefe de gobierno de la provincia de Punjab, Shehbaz Sharif, como paso previo para convertirse en nuevo primer ministro.

Tras la dimisión de Nawaz Sharif el 28 de julio, horas después de su inhabilitación por parte del Tribunal Supremo, todas las miradas apuntaban a su hermano menor, visto como posible sustituto.

Pero la PML-N decidió mantener en su actual cargo a Shehbaz por temor a quedar debilitada en Punjab, donde viven más de la mitad de los 200 millones de pakistaníes.

Dado el peso electoral de esa provincia, una formación que gane allí asegura el gobierno nacional.

Tras la nominación de Kulsoom, se da por descontado que el actual primer ministro pakistaní, Shahid Khaqan Abbasi, continuará en esa oficina hasta la celebración de los comicios generales del próximo año, cuando Shehbaz si lanzaría su candidatura.

Abassi, un acaudalado empresario, es considerado uno de los leales de Sharif, con quien trabajó durante su gobierno como ministro de Petróleo.