Los republicanos del Congreso estadounidense debaten la posibilidad de que partes de su prometido paquete de reforma tributaria se implementen de forma retroactiva, difundió hoy el portal The Hill.

La publicación especializada en temas del legislativo indicó que varios miembros de la formación roja argumentan la importancia de poner en vigor cambios impositivos desde enero de 2017, frente a la necesidad de lograr alguna victoria significativa en el Capitolio antes de las elecciones de medio término de 2018.

Según el reporte, el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes y el de Finanzas del Senado evalúan el tema a medida que escriben la legislación, la cual podría introducirse después del receso de agosto.

Entre quienes presionan para hacer modificaciones fiscales retroactivas está Mark Meadows, presidente del Caucus de la Libertad de la Cámara baja, quien dijo la semana pasada que ello es importante a fin de ‘liberar el dinero y el capital que está sentado allí listo para ser invertido’.

Otras figuras dentro y fuera del Capitolio estiman que si la gente obtuviera grandes devoluciones de impuestos el año próximo como resultado de la aplicación retroactiva de los recortes, ayudaría a que los republicanos conserven sus mayorías en el Congreso.

Sin embargo, también hay miembros del partido que han reiterado su interés en que la reforma fiscal no aumente el déficit, y como la reducción de los impuestos sobre una base retroactiva sería más costosa, los legisladores tendrán que encontrar más formas de pagar por esa diferencia.

Expertos en impuestos y presupuesto también ven razones por las que los cambios impositivos aplicados de ese modo podrían no crear crecimiento económico, pues si bien se sumarían al costo del proyecto de ley, no serían una manera efectiva de fomentar nuevos gastos e inversiones.

Pero incluso si las modificaciones no fueran retroactivas, los republicanos quieren que los contribuyentes vean un beneficio tangible de tasas más bajas de impuestos antes de las elecciones del año próximo.

El director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Gary Cohn, expresó la semana pasada el deseo de que los contribuyentes reciban mayores cheques de pago en 2018 como una de las razones por las que se han propuesto promulgar la ley tributaria antes de que acabe 2017.

La necesidad de conseguir la aprobación de esta medida, una de las principales promesas de campaña del presidente Donald Trump, resulta más urgente ante la incapacidad de la formación roja de avalar una reforma de salud.

Numerosas fuentes consideran que la única victoria importante alcanzada por el mandatario en el Congreso en sus más de seis meses de mandato fue la confirmación de Neil Gorsuch como juez de la Corte Suprema, pese a que los republicanos controlan la Casa Blanca y las dos cámaras del legislativo.