Las autoridades nicaragüenses se mantienen hoy atentas al paso de la onda tropical número 27 sobre el país, que causó prolongados aguaceros en los departamentos de la región Pacífico, Norte y Caribe del territorio nacional.

De ligeras a moderadas, las precipitaciones activaron los mecanismos de precaución y protección establecidos, ante eventuales afectaciones por deslizamientos de tierras, derrumbes, crecidas de ríos o inundaciones.

En tanto, se monitorea el estado de las vías, carreteras y caminos rurales ante posibles daños por la saturación de los suelos por agua, de acuerdo con diversos reportes.

No obstante, pese a que el fin e inicio de semana en Nicaragua estuvo matizado por las lluvias, estas fueron insuficientes para aligerar las temperaturas.

Acorde con autoridades meteorológicas, la sensación de fuerte calor después de los aguaceros responden a un proceso normal vinculado con la evaporación. En algunas zonas del país los termómetros superaron los 31 grados centígrados.