El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, rechazó la amenaza de una acción militar proferida por el mandatario estadounidense, Donald Trump, contra Venezuela y recordó que América Latina y el Caribe se declaró como zona de paz.

Ortega subrayó que resulta lamentable que se sigan lanzando amenazas contra pueblos hermanos, cuando debería primar el diálogo, la estabilidad y la seguridad.

Deberían ser tiempos de diálogo, de fortalecimiento de la paz, de la seguridad y de la estabilidad en el mundo para luchar contra la pobreza, insistió el estadista al intervenir durante el acto central por el aniversario 37 de la Fuerza Naval, que contó también con la presencia de la vicemandataria, Rosario Murillo.

El jefe de Estado refirió que la Guerra Fría quedó atrás, por lo que el tipo de amenazas lanzadas por Trump resultan increíbles en este siglo.

Asimismo, destacó como la región cerró fila junto a Venezuela pese a las diferencias políticas e ideológicas que puedan existir.

En ese sentido indicó que la declaración de América Latina y el Caribe como zona de paz durante una reunión en La Habana de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños se ratifica en estos momentos.

Después de la declaración de Trump aun aquellos gobiernos que tienen posiciones encontradas con la hermana República Bolivariana de Venezuela han sido claros, nadie quiere una intervención militar de Estados Unidos, enfatizó.

Por otra parte, Ortega señaló que las amenazas del presidente estadounidense tienen lugar cuando el mundo recuerda los bombardeos atómicos durante la segunda guerra mundial (1939-1945)

Suficiente tenemos ya con escuchar nuevas amenazas de ataques nucleares que ponen en peligro la seguridad del planeta, expresó en alusión a las tensiones entre Estados Unidos y la República Popular Democrática de Corea. ‘Queremos paz’, apostilló.

En ese orden de ideas, Ortega sostuvo que en América Latina y el Caribe no hay espacios para las armas atómicas, región que está en contra de esos artefactos al suscribir el Tratado de Tlatelolco.

Ojalá prevalezca la razón y la sensatez, acentuó.