El consejero delegado del gigante farmacéutico Merck, Kenneth Frazier, anunció ayer lunes su renuncia al Consejo de Fabricantes Estadounidenses del presidente de EEUU, Donald Trump, por la postura tibia del mandatario ante los grupos racistas. “Los líderes de los Estados Unidos deben honrar nuestros valores fundamentales y rechazar claramente las expresiones de odio, fanatismo y supremacía que van en contra del ideal estadounidense de que todas las personas son creadas iguales”, escribió Frazier en la cuenta oficial de la empresa en Twitter sin mencionar directamente a Trump.

El presidente estadounidense ha sido muy criticado por responsabilizar a “muchas partes” de los incidentes de Charlottesville (Virginia) del fin de semana, en los que un neonazi arrolló el sábado con su automóvil a un grupo de manifestantes antirracistas y mató a una joven.

La Casa Blanca se vio obligada a salir al paso de esas críticas y explicar el sábado que el presidente “por supuesto” también se refería a los “grupos supremacistas blancos, el Ku Klux Klan (KKK), neonazis y todos los grupos extremistas” que convocaron la marcha “Unir a la Derecha”, que generó la contramanifestación de los antirracistas.

“Como primer ejecutivo de Merck y por una cuestión de conciencia personal, siento la responsabilidad de tomar una posición contra la intolerancia y el extremismo”, escribió Fraizer, que es de raza negra, al anunciar su renuncia al consejo presidencial.

“La fuerza de nuestro país reside en su diversidad y en las contribuciones de los hombres y mujeres de diferentes credos, razas, orientaciones sexuales y creencias políticas”, agregó.

Trump no tardó en contestar también en su cuenta de la red social Twitter con críticas al directivo del gigante farmacéutico. “Ahora que Ken Frazier de Merck Pharma ha dimitido del Consejo de Fabricantes del Presidente, tendrá más tiempo para ¡BAJAR LOS PRECIOS ABUSIVOS DE LAS MEDICINAS!”, escribió Trump.

Los incidentes violentos del fin de semana en Charlottesville han reavivado la polémica en Estados Unidos sobre el resurgimiento de los grupos racistas en el país desde la victoria electoral de Trump.