El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó hoy la proliferación de grupos en Internet que incitan a niños y jóvenes a cometer suicidio o mantener comportamientos violentos.

Quienes intentan persuadir a otros de llevar a cabo esas acciones están atentando contra la vida humana y, además, ganan dinero con eso. No se diferencian en nada de los asesinos, aseveró el mandatario durante una reunión con el vicepresidente de la Duma (cámara baja rusa) Vladimir Vasiliev.

En junio de este año, el gobierno ruso promulgó una ley que dispone el encarcelamiento de quienes impulsan al suicidio a menores de edad, como parte de una serie de medidas para combatir esa problemática.

Dicho estatuto cataloga de delito grave el proceder de los denominados grupos de la muerte, los cuales causaron el deceso de más de un centenar de adolescentes en este país, según indican medios locales.

En 2016, las autoridades bloquearon más de 20 mil comunidades virtuales implicadas en ese tipo de hechos.

Una de las tendencias más preocupantes son los ciberjuegos como Ballena Azul, desafío que invita a los menores a superar 50 pruebas (una por día), la última de las cuales es el suicidio.

Los primeros casos fueron reportados en esta nación cuando dos adolescentes, una de 15 años y otra de 16, se lanzaron al vacío desde un edificio de 14 pisos en la ciudad de Irkutsk.

Medios rusos informaron que luego de estos hechos fue detenido el joven de 21 años Philip Budeikin, quien empezó el juego de torturas en la red social Vkontakte.

Sin embargo, la siniestra iniciativa se expandió este año por América Latina y puso en alarma a las autoridades de Bolivia, Uruguay, Brasil, Colombia, Chile y Paraguay.