Aunque es imposible copiar el motor de un cohete, Corea del Norte podría haber tenido la posibilidad de atraer a especialistas de la desaparecida Unión Soviética durante la década de los noventa, opina el experto militar ruso Víctor Murajovski.

El diario The New York Times, al alegar informes secretos de los servicios de inteligencia de EEUU y un estudio del experto Michael Elleman del centro analítico IISS, escribió que Corea del Norte pudo haber obtenido en el mercado negro motores fabricados en la empresa ucraniana Yuzhmash.

Yuzhmash refutó esta información, el jefe de la oficina de diseños Yúzhnoe, Alexandr Degtiariov, a su vez supuso que algún país logró copiar motores ucranianos.

«Se trata por lo visto de que Corea del Norte pudo obtener documentación relativa a diversos cohetes y motores cohete de combustible líquido y también fichar a especialistas durante la década de los noventa e incluso principios del siglo XXI», dijo Murajovski a Sputnik, agregando que Pyongyang no firmó ningún contratos intergubernamentales en esta materia y que todo se decidía en contactos individuales.

Además señaló que los motores mencionados por The New York Times no sirven para el cohete Hwasong-14 y no se usan en el programa de misiles norcoreano.

«Los últimos dos lanzamientos del cohete balístico efectuados por Corea del Norte denotan el uso de motores de combustible líquido monocamerales, mientras el experto consultado por The New York Times habla del motor bicameral, que son dos cosas distintas», dijo.

Murajovski descartó la posibilidad de suministros de motores o de algunos de sus bloques para Corea del Norte, señalando que los medios técnicos de los servicios de inteligencia de varios países permiten detectarlo, especialmente existiendo un control tan riguroso sobre las tecnologías de cohetes por parte de las principales potencias mundiales como EEUU, Rusia y Gran Bretaña.