El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, recalcó ayer miércoles la necesidad de resolver la crisis en Venezuela pacíficamente y sin intervención externa.

Los comentarios de Lavrov se produjeron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara una posible intervención armada en el país sudamericano, lo que llevó al líder venezolano Nicolás Maduro a solicitar ejercicios militares.

«Estamos de acuerdo en la necesidad de superar rápidamente las desavenencias existentes en este país [Venezuela] exclusivamente a través de un diálogo pacífico, un diálogo nacional sin ninguna presión externa», ha afirmado Lavrov al término de una reunión con su homólogo boliviano, Fernando Huanacuni Mamani, en Moscú.

El jefe de la diplomacia rusa ha recordado que las amenazas de Donald Trump sobre una opción militar contra Venezuela «fueron duramente condenadas por la abrumadora mayoría de los Estados latinoamericanos».

«Venezuela está en la búsqueda también de su propio proceso democrático y eso es importante para poder generar los diálogos y poder coadyuvar los procesos, pero con respeto a la soberanía, rechazando cualquier intervención o cualquier intención de intervención al país, en este caso a Venezuela», ha anotado a su vez el canciller de Bolivia.