La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) redujo ayer martes a 54 el número de refugiados muertos o desaparecidos en Yemen la semana pasada, cuando en dos incidentes, los traficantes obligaron a 280 personas a lanzarse al mar frente a las costas yemeníes de Shebua.

El último balance, proporcionado por la OIM el pasado día 11 fue de 70 refugiados indocumentados y refugiados muertos o desaparecidos, pero la organización ha podido establecer contacto con algunos desaparecidos y ha encontrado más cuerpos en las playas.

La portavoz de la OIM, Olivia Headon explicó, en rueda de prensa que, de los 280 refugiados y refugiados africanos forzados a lanzarse al mar por las mafias, 226 sobrevivieron, 42 han fallecido y 12 aún están desaparecidos.

En total, la OIM tiene conocimiento de 114 muertos o desaparecidos en lo que va de año frente a las costas de Yemen, en el golfo de Adén y en la ruta del mar Rojo, y de 109 en 2016, aunque las cifras reales probablemente sean más altas.

Desde enero de 2017, unos 55.000 inmigrantes han dejado el Cuerno de África para llegar a Yemen, la mayoría con la intención de encontrar mejores oportunidades en los países del Golfo.

Más de 30.000 de estos inmigrantes son menores de 18 años y un tercio son mujeres.