Angola amaneció ayer separada a una semana de las cuartas elecciones en su historia independiente, cuando el día 23 se enfrenten seis formaciones por el control parlamentario.

Sin embargo, el sexteto tiene solo cinco días para exteriorizar los puntos finales de sus estrategias preelectorales en aras de garantizar el voto, especialmente el de los indecisos.

Mientras se acerca el día 21, el del cierre de las campañas, los candidatos presidenciales han arreciado sus visitas a las plazas del país comprometiéndose al cambio, en momentos de crisis económica por la caída de los precios del petróleo, su principal fuente de ingresos.

Aunque seis participan, las mayores posibilidades están para los tres más grandes con cierto favoritismo para el Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), que tiene como primero en la lista a Joao Lourenzo.

Resulta llamativo que solo uno de los concurrentes: el candidato por la Alianza Patriótica Nacional, Quintino Moreira, se comprometió a hacer una oposición responsable si resulta derrotado, como todo parece indicar. El resto va por Ciudad Alta con la convicción de saberse ganadores.

Entretanto, la Comisión Nacional Electoral mantiene la entrega del material para la justa en las provincias, y de estas para los municipios, comunas y los 12 mil 152 centros de votación dispuestos.

De hecho el kit electoral ya llegó a Huíla con lo que se suma a los territorios de Zaire, Cunene y Cuando Cubango, entre los más alejados de la capital. Los observadores mantienen sus contactos con aspirantes presidenciales y representantes de la sociedad civil, y aguardan por la capacitación que este sábado los actualizará sobre la legislación angoleña.

Existen tres elementos que no permiten identificar inmediatamente a la organización en publicidad: los llamados al cambio, al voto correcto y asistir a las urnas, en este último caso para alejar el gran abstencionismo (37 por ciento) de la elección anterior, la de 2012.

Ya después los colores de las banderas y los símbolos partidarios permiten saber de cuál candidato se trata.

Hasta ahora ha habido pocos incidentes, en sentido general, entre los contendientes, lo cual influye en la defensa del mantenimiento de la paz y la reconciliación nacional.

Los colores predominantes son el rojo, el amarillo y el verde, con sus variantes. De hecho, sus combinaciones son también las más empleadas por las personas en su vestimenta fuera de los actos de campaña.

En cuanto a símbolos y afiches, los del MPLA son los más numerosos, aunque en las calles hay de los seis dirimentes hasta en lugares inverosímiles: lo mismo como calcomanías en los autos, en paredes, columnas, postes, puertas de baños públicos, contenedores de la basura y en los separadores de las obras en construcción en la vía.

Además de los mencionados MPLA y la APN (de estreno), participan en la liza las opositoras Unión Nacional para la Independencia Total de Angola, la Convergencia Amplia de Salvación de Angola-Coalición Electoral, el Partido de Renovación Social y el Frente Nacional de Liberación de Angola.

En una semana, el voto de los más de 9,3 millones de angoleños empadronados decidirá de forma indirecta al presidente del país, a los 220 diputados y el futuro de Angola para los próximos cinco años.

Por Roberto Hernández Solano