Expertos de China y países árabes coinciden hoy en que el desarrollo y la cooperación son medios para eliminar el extremismo y el terrorismo.

Más de 70 asistentes del gigante asiático, 16 naciones árabes y la Liga Árabe se reunieron en Chengdu, al suroeste del país, para abordar en mesa redonda estas problemáticas.

De acuerdo con Deng Li, director general del Departamento de Asuntos del oeste de Asia Occidental y el norte de África de la cancillería china, el desarrollo de los países árabes bajo el marco de la Iniciativa Franja y Ruta ayudará a erradicar las raíces del extremismo.

Por su parte, el director del departamento árabe de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía en Beijing, Huang Hui, aseguró que las tasas elevadas de desempleo y pobreza han privado a los jóvenes de dignidad y esperanza, lo que debe ser abordado para que el terrorismo no los atraiga.

El gran muftí de Egipto, Shawki Allam, opinó que los musulmanes deben ser la fuerza principal para combatir el extremismo, al tiempo que pidió un sistema teórico para confrontar las ideas erróneas y encaminar a los jóvenes en el camino correcto.

Este intercambio forma parte de un seminario sobre las relaciones entre China y los países árabes que se realiza cada dos años desde 2005.