Cuatro estatuas confederadas fueron retiradas en la ciudad de Baltimore, Estados Unidos, en las primeras horas del martes como parte de la rápida respuesta de la ciudad para evitar violentas protestas similares a las ocurridas el fin de semana en Charlottesville.

Los cuatro monumentos retirados eran de los generales confederados Robert E. Lee y Thomas “Stonewall” Jackson, además de estatuas que honraban a mujeres confederadas, un soldado confederado y al exjefe de justicia, Roger Taney, difundió Xinhua.

La alcaldesa de Baltimore, Catherine Pugh, comentó el lunes que se estaba discutiendo la remoción de los monumentos mencionados y que el ayuntamiento de la ciudad aceptó la noche de ese día el plan.

Muchos de los monumentos fueron pintados con grafitis, luego de que algunos activistas antiracistas prometieron destruir esos monumentos antes de que la ciudad pudiera actuar.

La discreta acción de las autoridades de Baltimore fue vista como un esfuerzo para evitar protestas de nacionalistas blancos como en el caso de Charlottesville, en el estado de Virginia, donde las manifestaciones se volvieron violentas el pasado sábado.

Las estatuas confederadas se han convertido en un asunto polémico en Estados Unidos debido a que grupos de tendencia izquierdista sostienen que son vestigios de un horrendo pasado de esclavitud, mientras que los nacionalistas blancos buscan protegerlas.

En una conferencia de prensa organizada el martes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó la remoción de monumentos de personalidades históricas que practicaron la esclavitud.

“Me pregunto ¿le tocará a George Washington la próxima semana? Y ¿será Thomas Jefferson a la semana siguiente?”, dijo el presidente. “¿Dónde parará esto?”.

Ayer miércoles, Trump declaró que hubo “responsabilidad de ambas partes” en los disturbios de Charlottesville, desviándose de sus anteriores comentarios en los que denunció con firmeza el racismo. La nueva declaración ha generado amplias críticas entre políticos, medios informativos y el público.