Después de que el Congreso de EEUU aprobara las sanciones contra Rusia, la dependencia del tipo de cambio del rublo respecto al precio del petróleo alcanzó mínimos históricos. 

Tras aprobar su nuevo paquete de sanciones en julio, el Congreso de EEUU quiso limitar la actividad de las compañías petroleras rusas.

Como consecuencia, esta medida condujo a que la elasticidad del rublo respecto al precio del petróleo se aproximase a mínimos históricos en el mes de julio.

La elasticidad es un concepto económico que refleja cómo una variable reacciona al cambio de la otra. De esta manera, se puede concluir que la dependencia del tipo de cambio de la moneda nacional rusa respecto al precio del crudo se ha reducido.

La disminución de la elasticidad del rublo ha contribuido, por su parte, a la respectiva reducción de la volatilidad del tipo de cambio de la moneda nacional rusa en comparación con el dólar estadounidense.

Aparte de eso, la debilidad de la monedad nacional estadounidense ha estado condicionada por el crecimiento de las esperanzas en el mercado de que el Sistema de la Reserva Federal de EEUU conservase en su nivel las tasas -tipos- de interés en 2017.

Pese al aumento de la tensión geopolítica y la consolidación de las sanciones antirrusas, los inversores extranjeros incrementaron sus inversiones en los valores rusos.

Esta mejora se debe en parte al hecho de que, en el pasado, los inversionistas foráneos habían subestimado las acciones y obligaciones de Rusia y habían optado por invertir en valores de otros mercados en vías de desarrollo.

Otro factor que contribuyó al aumento del interés de los inversores respecto a los valores rusos fue el atractivo tipo de cambio del rublo que se registró en el mes de junio.