El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, repudió ayer el ataque terrorista en la ciudad española de Barcelona, el cual dejó al menos 13 muertos y más de 50 heridos.

La tragedia, con antecedentes en otros países europeos, se produjo cuando una camioneta arrolló a decenas de personas en una concurrida zona turística de la principal urbe catalana.

Estados Unidos condena el ataque terrorista en Barcelona, España, y hará todo lo que sea necesario para ayudar. Sean duros y fuertes, los queremos, escribió el mandatario en su cuenta personal de la red social Twitter.

Antes, en una conferencia de prensa, el secretario norteamericano de Estado, Rex Tillerson, lamentó el suceso y ofreció ayuda en la investigación correspondiente.

También apuntó que el Gobierno estadounidense y sus aliados encontrarán y llevarán ante la justicia a los criminales en todo el mundo.

Ofrecemos nuestras condolencias por la pérdida de vidas humanas y las heridas que han sufrido tantas gentes inocentes, una vez más, expresó Tillerson.

Seguiremos supervisando la situación, recalcó, y estamos preparados para ayudar a las autoridades de aplicación de la ley y seguridad nacional en España.