El principal sospechoso del ataque terrorista perpetrado la víspera en la ciudad española de Barcelona sería uno de los cinco individuos abatidos horas después por la policía en Cambrils, aseguraron ayer diversos medios periodísticos.

Basados en fuentes policiales, los reportes de prensa apuntan a Moussa Oukabir -marroquí de 17 años con residencia legal en España y sin antecedentes delictivos- como el conductor de la camioneta que mató el jueves a 13 personas e hirió a un centenar en Barcelona.

Oukabir murió junto a otros cuatro terroristas ultimados la pasada madrugada por las fuerzas de seguridad, tras atropellar a seis personas en la localidad costera de Cambrils, una de las cuales falleció este viernes, elevando a 14 el saldo de víctimas por el doble atentado.

Aunque no hay confirmación oficial de esas versiones, el jefe de la policía de Cataluña, Josep Lluis Trapero, anticipó hoy la posibilidad de que el chofer de la furgoneta que embistió a decenas de viandantes en la llamada Ciudad Condal fuera uno de los atacantes abatidos.

Otros cuatro sospechosos fueron ya detenidos: tres son de origen marroquí y uno nació en la ciudad autónoma de Melilla, uno de los dos enclaves españoles en el norte de África.

Los autores de las agresiones en las dos urbes catalanas mencionadas preparaban desde hace tiempo un ataque de mayor envergadura con uso de explosivos, reveló Trapero.

Esa hipótesis fue manejada en rueda de prensa por el comisario jefe de los Mossos d’Esquadra (policía catalana), quien adelantó que la investigación se centra en una casa de Alcanar, provincia de Tarragona, ubicada también en la comunidad autónoma de Cataluña.

Aludió al domicilio del citado pueblo, donde en la madrugada del jueves, antes de los dos atentados, se registró una explosión.

Trapero subrayó que la supuesta célula terrorista llevaba meses planificando una embestida de mayor alcance contra Barcelona, pero la detonación por accidente en la vivienda de Alcanar, donde manipulaban bombonas de butano, truncó en parte sus planes.

Para el comisario, ese incidente llevó al grupo criminal a actuar de manera desesperada en Barcelona y posteriormente, de forma más rudimentaria, en Cambrils.