El presidente de Bolivia, Evo Morales, consideró el viernes que la campaña de Estados Unidos (EEUU) para intervenir militarmente en Venezuela es un “rotundo fracaso”, ante el rechazo unánime al uso de la fuerza que expresaron los países de América Latina durante la gira del vicepresidente norteamericano, Mike Pence.

“Rotundo fracaso de EEUU. Vicepresidente Pence no logró apoyo para intervenir militarmente Venezuela. Ninguna injerencia será jamás aceptada”, escribió Morales en su cuenta en Twitter.

Los países de la región sostienen que los únicos instrumentos aceptables para la promoción de la democracia son el “diálogo y la diplomacia”.

“Sudamérica dejó de ser el patio trasero de EEUU. Vivimos tiempos de cambio, de dignidad de los pueblos. Terminó el tiempo del imperio”, enfatizó Morales.

En su gira por Argentina, Chile, Colombia y Panamá, el vicepresidente estadounidense dio que Washington pide a América Latina que “haga más” y presione económica y políticamente al Gobierno de Nicolás Maduro para supuestamente restablecer el orden democrático en Venezuela.

“Tenemos muchas opciones para Venezuela, pero el presidente (Donald Trump) sigue confiado de que al trabajar con todos nuestros aliados en América Latina pueda alcanzarse una solución pacífica”, dijo Pence el domingo anterior desde Cartagena, Colombia, en el inicio de su gira por Latinoamérica sin descartar la “opción militar” de Trump.

“Pese a diferencias ideológicas, saludamos a países que rechazaron intervención militar de EEUU a Venezuela. Soberanía es dignidad y libertad”, destacó el mandatario boliviano de izquierdas en otro tuit.

Morales afirmó que su homólogo estadounidense no puede dar lecciones de democracia y libertad en América Latina, porque fomenta el racismo y la xenofobia.

“Colega Trump debe asumir que la soberanía de los pueblos se alimenta con la dignidad y libertad de los pueblos. Respetar para ser respetado”, agregó y saludó a los movimientos sociales de Latinoamérica que expresaron su rechazo a la “visita injerencista de EEUU”.

El líder izquierdista también reiteró su rechazo a una guerra entre EEUU y Corea del Norte al dejar en claro que “la paz mundial llegará cuando cese el intervencionismo y el odio racial”.