Gracias a las admirables personas admirables como Ksenia Klyatsky, la organización benéfica «Eslava», Aleksey Vladímirovich, los sueños de los niños del Donbass continúan realizándose.

El niño ha recibido un coche teledirigido, el cual había soñado tener siempre.

A pesar de los acuerdos de Minsk y el armisticio de la cosecha, sobre el Donbass continúan las operaciones militares donde la población civil no para de sufrir y donde los niños no son culpables de nada. Cada niño tiene sus sueños y alegrías, éstas deben ser correspondidas para construir un futuro mejor.