Los yihadistas planeaban un ataque terrorista mucho más sanguinario en tres de los lugares más concurridos de Barcelona.

El periódico ‘El Español’ acaba de publicar los resultados de una investigación propia que expone que el principal objetivo de los terroristas que esta semana han perpetrado dos atentados en Cataluña era volar la Sagrada Familia, el templo símbolo de Barcelona que es frecuentado por millones de personas anualmente.

Según el medio, los terroristas querían atentar en el templo con un tipo de material que ya ha sido utilizado en otras acciones del Estado Islámico en Europa. Se trata de la denominada ‘La madre de Satán’, que contiene triperóxido de triacetona (TATP). Precisamente este material era el que se encontró en la casa de Alcanar donde se registró una explosión la noche previa a la serie de ataques.

De no ser por esa explosión, en la que murió uno de los terroristas, otro resultó herido y el material explosivo quedó inutilizado, el atentado podría haberse convertido en el peor de la historia de Europa, dado que ‘la madre de Satán’ almacenada en la casa de Alcanar debía servir para atentar en los lugares más concurridos de Barcelona.

El primero de ellos era la Sagrada Familia. El segundo, La Rambla, el emblemático paseo barcelonés transitado por más de 300.000 personas diariamente. El tercero no se logró identificar pero, según ‘El Español’, se especula que pudiera ser la zona portuaria.

Con el material explosivo de Alcanar los terroristas planeaban preparar tres furgonetas bomba. Con ellas tenían previsto arrollar la mayor cantidad de personas posible para luego detonarse dentro de los vehículos, pero la imprevista explosión arruinó su plan inicial.

La brutal improvisación

Temiendo que la Policía pudiera descubrir los restos de ‘la madre de Satán’ en los escombros de la casa de Alcanar, los yihadistas decidieron adelantar el ataque y perpetrarlo el día siguiente, el 17 de agosto.

Con una furgoneta alquilada se dirigieron a La Rambla, donde arrollaron a más de 130 personas (13 de las cuales fallecieron) y lograron huir. Después se encaminaron a la ciudad costera de Cambrils, donde improvisaron el segundo ataque. Sin más escudo que el vehículo y armas blancas, arrollaron a varios transeúntes y una vez fuera de la furgoneta atacaron a personas con machetes, momento en que cinco de ellos fueron abatidos por los Mossos de Esquadra. Actualmente la Policía está buscando al sexto de los terroristas, Younes Abouyaaqoub, que logró huir.

Este ataque en Cambrils se saldó con una persona muerta y cinco heridos.