Para la abogada constitucionalista y experta electoral venezolana, Olga Álvarez, la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela está impregnada de pueblo, ejercitando una democracia verdaderamente popular,y donde el principal candidato es la paz y el diálogo entre todas las partes.

En una entrevista exclusiva para Orbe, la doctora Álvarez resaltó el proceso integrador de esta Constituyente, nacida en medio de una crisis que puso en peligro la estabilidad de la nación, y que aglutinó entre sus candidatos a representantes de los distintos sectores, incluso de muchos que eran invisibilizados por la sociedad.

En su opinión, lo que hoy sesiona en el Palacio Legislativo de Caracas es una constituyente profundamente popular, un elemento que indiscutiblemente motivó la gran participación en su proceso de elección el pasado 30 de julio, porque todos los sectores se vieron de alguna manera representados, vieron la esperanza de estar debatiendo los temas de interés nacional que les tocan directamente y sobre los cuales se preocupan.

Puso como ejemplo el caso de grupos vulnerables como los discapacitados, pensionados y personas de la tercera edad, hasta ahora nunca convocados a estos magnos procesos, que no solo tratarán de hacer valer sus derechos, sino que van a opinar sobre el Estado federal, la constituyente económica, las garantías judiciales, y la renovación o reforma del sistema judicial y penal.

‘Allí es donde está la riqueza, estamos hablando de grupos sociales que ya no solamente van a defender sus propios intereses, sino que van a participar como sujetos históricos y políticos’, comentó la jurista.

‘Cuando el pueblo votó el 30 de julio -precisó-, dimos un mensaje al mundo y nos conectamos con la idea de la paz, dijimos: Venezuela quiere paz, derrotamos a la violencia con este voto, y dio un espacio al diálogo, una oportunidad para que, entre todos, podamos reordenar la situación económica y de impunidad que se generó desde la Fiscalía General, y desde la Asamblea Nacional’.

‘Vamos a fijar rumbos, las nuevas bases para consolidar el proyecto bolivariano, que es un proyecto de paz, garante de la soberanía. Tenemos que consolidar las bases para la economía alimentaria, para una economía socialista, y vencer los gazapos que quedaron en la Constitución de 1999, que no nos han permitido enfrentar la situación de guerra económica a la que fuimos sometidos’, enfatizó Álvarez.

Puntualizó que la Constituyente tendrá en su agenda de trabajo el tema de la guerra económica, la extorsión en los precios de los alimentos y medicinas, los casos de corrupción, la impunidad generada por la inacción de la ex Fiscal General, la revisión del sistema judicial, la violencia y los crímenes de odio.

‘Todo eso -insistió- es parte del clamor popular que se manifestó en el voto de más de ocho millones de venezolanos el pasado 30 de julio’.

También se refirió a la intensa campaña orquestada por la derecha internacional, encabezada por el gobierno de Estados Unidos, para desmoralizar el proceso electoral y al gobierno bolivariano que preside Nicolás Maduro.

‘Enfrentamos un gran ataque mediático, una operación psicológica muy fuerte, diciendo que estábamos destruyendo el legado del comandante Hugo Chávez, muy similar a la que se hizo cuando murió el comandante y se inició la campaña del que iba a ser luego electo como presidente, Nicolás Maduro, cuando decían que ‘Nicolás no es Chávez’.

‘Pero todo eso -agregó-, lejos de hacer mella, fortaleció al pueblo venezolano, que entendió que esta era la posibilidad, que el verdadero legado de Chávez es precisamente la política, y entendió que el legado más importante de Chávez es que los conflictos se tienen que dirimir no solo internamente, sino a través de vías pacíficas’.

Insistió que la Constituyente fortalecerá el desarrollo y profundización del proyecto bolivariano, de las protecciones y garantías constitucionales a los derechos conquistados, a las misiones en materia de viviendas, salud, educación, ‘para que nunca más un poder legislativo pueda intentar maniobrar para limitar esos derechos conquistados, o hacer uso de ellos para el servicio del mercado’.

‘La vía pacífica por excelencia que suma a todos los sectores y que permita un gran debate y diálogo nacional, es la Asamblea Nacional Constituyente’, subrayó la abogada constitucionalista, quien insistió, es el único camino posible a la paz.