El presidente de Moldavia Ígor Dodon manifiesta que la agravación de las relaciones entre Chisinau y Moscú más la posible escalada de la situación alrededor de Transnistria es provocada por ciertos círculos políticos en los EEUU.

Él ha expresado esta opinión en una entrevista para TASS, comentando la expulsión del grupo de diplomáticos rusos, la prohibición de la entrada en el país del viceprimer ministro de la Federación Rusa Dmitri Rogozin y otros ataques antirrusos por parte del gobierno de Pavel Filip.

«Los líderes del Partido Democrático que dirige Moldavia tratan de avalarse el apoyo de los EEUU, donde hay unos círculos políticos muy influyentes interesados en reforzar la confrontación con Moscú. Nosotros vemos cómo permiten aumentar la presión sobre el presidente Trump para no permitir un diálogo constructivo con el Kremlin. Para complacer a los protectores en el oeste, los demócratas se oponen pasado a la reconstitución de la sociedad estratégica con Rusia. Por eso que regularmente atacan contra Moscú», — ha declarado Dodon.

Según sus palabras, el rating de las partidas que entran en la coalición dirigente europeísta después de ocho años de dirección ha bajado catastróficamente, sus líderes temen perder las elecciones al parlamento para el 2018. Debido a esta causa los medios de comunicación, controlados por ellos, últimamente tratan de asustar a los electores con «los planes militaristas de la Rusia imperial».

Dodon ha prestado atención que el gobierno de Kishinev, el cual acusaba Rogozin de las ofensas de su dirección, «se pone el dedo en la boca cuando sus colegas rumanos hablan sobre los planes de liquidar Moldavia y su asociación con el país confinante».

«Por parte de la dirección de Rusia, por ejemplo, nunca escuché semejantes llamadas», — ha anotado él.

Al mismo tiempo Dodon cuenta que los políticos, que no están interesados en la reconstitución de la cooperación entre Moldavia y Rusia y la decisión del problema de Transnistria, están en Moscú y Tiraspol.

«Son los que viven como parásito con la escisión de nuestro país, ganando grandes sumas de dinero», — está seguro el presidente.

Según su opinión, «activamente en esto los ayudan los colegas de Rumanía, que no están interesados en la decisión del problema de Transnistria».

 

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