El gobierno francés entregará mañana a los sindicatos los primeros documentos sobre la reforma laboral prometida por el presiente Emmanuel Macron, la cual de antemano despierta un amplio rechazo popular, informaron hoy medios de prensa.

De acuerdo con los detalles divulgados por el diario Le Figaro, los equipos de la Dirección General del Trabajo se enfocaron en las últimas semanas en la redacción de los textos definitivos, que serán presentados en su conjunto el 31 de agosto.

A partir de mañana, los sindicatos y otras organizaciones sociales comenzarán a conocer detalles de las trasformaciones previstas, que el gobierno pretende aprobar por ordenanzas y sin someterlas al escrutinio de la Asamblea Nacional.

En consecuencia, la oposición a la iniciativa oficial ya comienza a organizarse con una primera manifestación convocada para el 12 de septiembre, mientras el 23 del mismo mes están previstas otras acciones.

Los sindicatos, que ya sostuvieron algunas reuniones con las autoridades para dialogar sobre algunos aspectos de la reforma, afirman que la nueva ley del trabajo solo servirá para fragilizar sus derechos y dejarlos más vulnerables frente a los patrones.

Entre los temas más polémicos sobresalen las modificaciones a los términos del diálogo social a lo interno de las empresas, los cambios a los contratos de duración determinada, y la extensión de contratos temporales por obra -actualmente limitados a la construcción- a otros sectores.

Figuras de la oposición como el líder izquierdista Jean-Luc Melenchon están llamando a los ciudadanos a movilizarse en contra de la reforma, por lo que se augura un clima tenso en el país para los próximos meses.