La Fiscalía de la ciudad de Marsella confirmó hoy los trastornos psiquiátricos sufridos por el autor de las agresiones contra dos paradas de autobús en esa urbe, lo que despierta algunas suspicacias en Francia.

En una declaración a la prensa, el procurador Xavier Tarabeux indicó que el individuo se encuentra actualmente en un proceso psicótico, según los resultados de los exámenes psiquiátricos realizados, y tiene antecedentes de ingreso hospitalario por trastornos de su salud mental.

El individuo embistió ayer una parada en el distrito XIII de la sureña ciudad de Marsella y provocó heridas a una transeúnte, mientras minutos después se abalanzó hacia otra parada en el distrito XI y causó la muerte de una mujer de 41 años.

Las fuerzas de seguridad capturaron al autor de las agresiones y lo identificaron como un ciudadano francés de 35 años, conocido por la policía por hechos de robo, tráfico de estupefacientes y portar armas.

Pocas horas después la Fiscalía descartó el móvil terrorista e hizo referencia a la hipótesis de los problemas psiquiátricos como la más segura, aunque la investigación todavía está en marcha.

En el vehículo usado para las agresiones la policía encontró un documento de un hospital psiquiátrico, un libro de filosofía y un libro generalista sobre el Islam.

Según el fiscal, ‘la justicia caracteriza los hechos pero por su trayecto de vida no podemos decir que sea una persona proclive a cometer actos terroristas’.

Sin embargo, el de Marsella es el segundo caso de este tipo en los últimos días: hace algo más de una semana otro individuo embistió con su automóvil una pizzería en la periferia de esta capital y provocó un muerto y 12 heridos, mientras las autoridades también lo caracterizaron como una persona con trastornos psiquiátricos.

La similitud de estas acciones con el modus operandi utilizado por terroristas en los últimos meses en varios países europeos despierta suspicacias en Francia, donde la amenaza extremista se encuentra en un nivel muy elevado.

El ministro de Interior, Gerard Collomb, se refirió este martes a la relación entre el terrorismo y los problemas mentales, al afirmar que un tercio de los radicalizados presentan trastornos psicológicos.

En referencia a los hechos, indicó que ‘no es terrorismo, es imitación. Personas de espíritu débil pueden dejarse llevar a actos de mimetismo’.