En una sentencia considerada histórica, el Tribunal Supremo de Justicia de la India declaró hoy inconstitucional el triple talaq, una polémica ley de divorcio musulmana, al señalar que es ilegal, retrograda e indigna.

Los magistrados suspendieron por seis meses esa práctica con efecto inmediato para permitir al gobierno redactar y aprobar nuevas leyes sobre el matrimonio y el divorcio en la comunidad islámica.

Herencia de las políticas coloniales del entonces imperio británico, esa normativa permite a los hombres musulmanes en la India terminar sus matrimonios de manera irrevocable con solo repetir tres veces la palabra Talaq, que en arabe quiere decir divorcio.

Un panel de cinco magistrados del máximo órgano de justicia nacional estimó que el triple talaq ‘no es parte integral de la práctica religiosa y viola la moral constitucional’.

Los jueces Jagdish Singh Khehar, Kurian Joseph, Rohinton Fali Nariman, Uday Umesh Lalit y S. Abdul Nazeer realizaron una audiencia sobre el caso del 12 al 18 de mayo tras recibir cinco peticiones para prohibirlo.

En un fallo dividido, recuerdan que más de 20 países islámicos prohibieron esa práctica.

Mientras Nariman, Lalit y Kurien rechazaron la costumbre, Nazeer y Khehar lo validaron.

El triple talaq viola los derechos fundamentales de las mujeres musulmanas, ya que irrevocablemente termina el matrimonio sin ninguna posibilidad de reconciliación, subraya la sentencia.

En 2016 Shayaraa Bano, madre de dos hijos, desafió las conservadoras leyes musulmanas del país y presentó una querella ante el máximo órgano de justicia para prohibir la normativa, luego de recibir una carta de su esposo en la que anunciaba la separación.

A ella se sumaron Aafreen Rehman, Gulshan Parveen, Ishrat Jahan y Atiya Sabri, que también sufrieron las consecuencias de esa práctica.

Estoy muy feliz porque el Corán (libro sagrado de los musulmanes) no menciona el triple talaq, es un invento de la sociedad, expresó Bano a la televisora Zee News

Un amplio espectro político indio, desde partidos de izquierda o liberales hasta nacionalistas hindúes de derecha como el gubernamental Bharatiya Janata Party, unieron sus voces en favor de la prohibición del procedimiento, al considerarlo vejatorio contra las féminas.

Durante la colonia, el entonces imperio británico permitió a los diversos grupos religiosos de la India regirse en temas de matrimonio, divorcio y herencia de propiedades por sus propios códigos como una forma de apaciguar los ánimos y evitar manifestaciones que pudieran derivar en sentimientos independentistas.

El primer ministro indio, Narendra Modi, entró en el debate nacional sobre el tema al respaldar la prohibición.