El comienzo hoy de los ejercicios militares Ulchi Freedom Guardian entre las fuerzas armadas de Estados Unidos y Corea del Sur, levantaron las alarmas sobre el agravamiento de la tensa situación en la zona.

Estos entrenamientos, que según el Pentágono transcurren en su mayor parte mediante la simulación en sistemas computarizados, son para las autoridades de la República Popular Democrática de Corea (RPDC, Corea del Norte) ensayos de agresión.

Sin embargo, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, declaró en una reunión de su gabinete que las maniobras conjuntas, que culminarán el 31 de agosto, son ‘puramente defensivas’ y no están dirigidas a crear nuevos problemas.

En sentido similar se expresó Michelle Thomas, portavoz del Pentágono, quien negó que estas actividades tengan un carácter ofensivo contra la RPDC, afirmación que rechazaron las autoridades de Pyongyang por considerarla un intento de desinformar a la opinión pública internacional.

Pero publicaciones especializadas estadounidenses señalan que las maniobras incluyen simulacros de golpes coheteriles y aéreos dirigidos a ensayar la eliminación de las principales figuras dirigentes norcoreanas, en particular el líder Kim Jong-un y altos oficiales de las fuerzas armadas de ese país.

En estos ejercicios bélicos participan también unidades de Australia, Reino Unido, Canadá, Colombia, Dinamarca, Países Bajos, y Nueva Zelanda, junto a unos 17 mil 500 militares estadounidenses y alrededor de 50 mil surcoreanos.

Las actuales maniobras son de menor envergadura que los Key Resolve/Foal Eagle, realizados en la primavera, que habitualmente incluyen misiones con tiro real, movimientos de tanques, así como dinámicas con la participación de buques y aviones de combate.

Al menos tres altos jefes militares norteamericanos viajaron a la península Coreana para supervisar el desarrollo de los entrenamientos esta semana: el almirante Harry Harris, oficial a cargo del Comando del Pacífico, el general John Hyten, quien preside el Comando Estratégico y el general Samuel Greaves, director de la Agencia de Misiles.

China y Rusia pidieron a la Casa Blanca la suspensión de estos ejercicios, pero funcionarios norteamericanos insistieron en que estos resultan vitales para mantener la disposición combativa de las tropas, por lo que no son negociables.

El presidente Donald Trump escribió en su cuenta de Twitter la semana pasada que ‘las soluciones militares están listas para ser desplegadas si Pyongyang actúa de forma imprudente’, tras advertir a los norcoreanos que en caso de una confrontación ‘se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo’.

La RPDC rechazó las amenazas del magnate inmobiliario -que fueron motivo de burlas de expertos y medios de prensa estadounidenses- y reiteró su derecho a desarrollar las fuerzas y medios necesarias para la defensa del país.

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