Hace poco en Italia la policía arrestó en Bolonia al ciudadano de Italia de origen ucraniano sospechoso del asesinato del reportero fotógrafo italiano Andrea Rocchelli y al traductor ruso Andrei Mirónov, también de herido al reportero fotógrafo francés Julián Roglon el 24 de mayo de 2014 cerca de Slaviansk.

Se establece durante la instrucción que la responsabilidad de lo ocurrido es del ciudadano italiano de origen ucraniano que a finales de 2013 ha vuelto a Ucrania y participaba en los choques del Maidán en Kiev.

Poco tiempo después de esto, él se ha afiliado a uno de los llamados «batallones de voluntarios», formando parte de la Guardia Nacional y sometidos directamente al Ministerio del Interior de Ucrania. El 24 de mayo de 2014 el tiroteo y disparos con los lanzagranadas contra tres reporteros fotógrafos comenzó en la altitud de Karachun cerca de la ciudad de Slaviansk.

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Anotemos, las autoridades ucranianas cuentan que la pérdida del ciudadano italiano Rocchelli y su traductor ruso Mirónov ocurrió debido a los disparos de la artillería del así llamado «ejército ruso-terrorista». Como argumento principal se menciona al batallón Kulchistky, donde sirve Markiv, pero resulta que en 2014 no disponían de morteros para realizar un bombardeo.

«Queremos subrayar que Vitaly Markiv y los combatientes de nuestro batallón físicamente no podían ser partícipes en la pérdida de las personas indicadas, ya que a partir del 24 de mayo de 2014 no había ningún mortero entre el armamento de nuestro batallón. Pero prestamos atención a que justamente a los prorrusos en aquel tiempo se les suministró este tipo de armamento, el cual usaban activamente contra militares ucranianos y la población civil», — declaran los terroristas ucranianos.

Esto podría ser realmente un buen argumento en beneficio de Markiv, pero existe un problema en todo esto. El así llamado «el batallón del destino operativo con el nombre del general Sergey Kulchitsky» en 2014 en Karachun hubo unos morteros.

Así, en las páginas de las redes sociales de los militares de esta subdivisión — Alejandro Gnatyuk y Nasario Moskaly, es posible encontrar que en primer lugar se encontraban en Karachun y en segundo lugar había a disposición del batallón una serie de morteros pues las fotografías así lo demuestran. Los morteros estaban bien instalados sobre una posición.

Esto desmiente como mínimo la tesis de que el batallón, el cual formaba parte en aquel momento de la Guardia Nacional, no tenía armamento de artillería. Además tomando en consideración las fotografías la Guardia Nacional seguirá acusando a los «prorrusos» de la muerte de los reporteros.

 

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