La minoría musulmana rohingya se encuentra sometida a asedio de los extremistas budistas en el estado de Rajine, ubicado en el este de Birmania (Myanmar).

Grupos de rescate y observadores internacionales han advertido de la expansión de la violencia en todos los sectores de la localidad. Los medios locales han informado hoy miércoles sobre la situación catastrófica que los musulmanes siguen sufriendo en uno de los pueblos más poblados del estado, Zay Di Pyin, por las represiones ejecutadas por los extremistas.

Según afirman varios residentes de la zona, unos 700 musulmanes que viven en el mencionado pueblo llevan casi un mes asediados por los budistas y no pueden salir para proveerse alimento y agua. Incluso se les prohíbe ir al trabajo.

“Los budistas de Rajine han restringido la cantidad de alimento que los rohingyas pueden comprar y les impiden absolutamente presentarse en su trabajo”, ha confirmado la Policía local.

El Gobierno ha prometido mejorar la situación, pero los observadores han alertado sobre la escalada de violencia entre las dos partes.

Desde el mes pasado, los budistas extremistas de Zay Di Pyin han cercado la aldea con una valla e impiden el tránsito de los musulmanes por el lugar.

Desde el año 2012 el estado de Rajine ha sido escenario de una violencia brutal de parte de los extremistas budistas. El Observatorio de Derechos Humanos publicó en noviembre de 2016 imágenes satelitales que evidenciaban grandes incendios intencionados en los pueblos rohingyas. 

Myanmar, dominado por los budistas, tiene a sus espaldas un largo historial de discriminación y persecución contra los musulmanes, pues considera a los rohingyas como inmigrantes ilegales. Mientras, la comunidad internacional y grupos pro derechos humanos rechazan tales argumentos, asegurando que esa minoría musulmana tiene raíces históricas en el territorio birmano.

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